jueves, 17 de octubre de 2013 |

Por suerte o por desgracia

Mirarme con ojos calmos cuando creo tormentas con mis pasos, abrazar al niño que llora con rodillas raspadas al caer y recordarle el hombre grande que siempre quiso (y puede llegar a) ser, entender que hay días en los que las risas me dejarán por unas horas para que aprenda a valorarlas.
Llenarme de caricias las mañanas, guardar a mano viva las puertas de Morfeo para así escapar de pesadillas.
Volver, aunque parezca rumbo incierto, a mis brazos que son y serán tu calma tan ansiada, tus noches de caricias y de besos, palabras al oído más que inspiradas, el karma que te toca en esta vida, vivir conmigo poco y todo, sea por suerte o por desgracia.
miércoles, 9 de octubre de 2013 |

Rebalsar.

Y la gota rebalsó el vaso, filtrándose desde la cima de tu cráneo en dirección al suelo. Alcanzando tu cuello en cuestión de segundos, ahogando a ese que eras hace cinco minutos.
Esa gota te hizo mujer, hombre, adulto, libre, te deprimió, alegró, acotó, atacó o te dio mil y un vueltas hasta marearte.
Esa gota se cruzó con tu sudor o con tu sangre, con tus ganas, provocándote orgasmos, quizás con tu llanto, creando arcadas de dolor.
Te despertó a un mundo donde lo real escapa a la realidad que percibís, te abofeteó en la cara y te dio valor o te aflojó las piernas, pero cayó igual la muy descarada, sin que pudieras hacer absolutamente nada para evitarlo.

Y la gota rebalsó el vaso, se filtró teniendo el honor de ser la última (y la primera). Y te llevó mas allá de lo que creías que podrías llegar.
Y te animaste (al fin). Y diste el paso.

Y...