lunes, 31 de diciembre de 2012 |

Luces [Balance 2012]


Este año puede resumirse pura y exclusivamente en esa palabra "luces".
Se apagaron algunas cuantas, y otras comenzaron a brillar. Perdí oportunidades que me descolocaron y me hicieron cambiar de rumbo, redireccionándome hacia oportunidades frescas y esperando a ser encendidas sin fósforos pero con chispa.
Nació la luz mas joven de la familia, hubo muchos nacimientos entre mis conocidos, y desgraciadamente se fueron algunos cuantos, de los buenos y de los no tanto... y aún así la vida siguió.
En mi, por ejemplo, muchos pensamientos antiguos quedaron desterrados, y al mismo tiempo intento que varios no se desvanezcan en el aire.
Nacieron ideas nuevas, literariamente hablando, hasta el punto de sentir que quizás soy demasiado desorganizado.

Seré breve. Les deseo luz, voluntad, fuerza, comprensión, para este año que comienza mañana. Son 365 las oportunidades que tenemos por delante. Hagamos del 2013 una llama constante que no se apague.

Gracias a todas esas luces que flotan a mi alrededor, iluminando mis pasos. Gracias por seguir confiando en mí más allá de todo. Ojalá yo sea hoy, o me transforme mas adelante, en una mota de brillo que los acompañe a su lado.


LOS QUIERO! FELIZ 2013 PARA TODOS!
UN ABRAZO SUPERNOVA! (nunca mejor aplicado)


Ah... y algo más...


...y que sea POR LAS RISAS!

sábado, 22 de diciembre de 2012 |

Existir


¿Existe un mundo?
¿Existe de verdad?
¿Hay algo más grande, más allá, esperando por nosotros?
Creí que estábamos flotando en el espacio, en el tiempo, en algo que de llamarlo de alguna manera o colocarle un nombre podría llamarse aire. Invisible, acariciando la piel que nos recubre. Secando el sudor de la frente, dejando invisibles caminos sobre cada palmo, sobre cada lunar y cicatriz.

¿Existe un más allá?
¿Existen los otros? 
¿Un tercero? ¿Un grupo? ¿Muchos?
¿Existen los pueblos, las ciudades?
¿Dónde se encuentran? ¿Flotan en el aire como nosotros?
¿Donde cabría tanto concreto, tantas luces, tanta contaminación, tanto ruido...?
Aquí sin duda no.
¿Y las estrellas? ¿Son reales, o son una ilusión que nos contaron desde niños, para que la oscuridad no fuera tan tenebrosa, tan sombría, tan vasta? 

No se si existo, o si alguien más quiere que lo haga. Si me están imaginando o dibujando, sobre un lienzo en blanco. No se si existe un mundo fuera de esta piel que mis manos acarician, no se si existe de verdad; mis ojos no contemplan nada más grande, nada que este más allá esperando por ellos. Por mi.
Y si de alguna manera estoy flotando en el espacio, en el tiempo, en el aire... lo hago al lado de un cuerpo. Su cuerpo.
Existimos los dos, en un instante eterno. Donde hasta las luces más brillantes, humanas y naturales, se apagan. Donde el Sol se apaga, donde la Luna se cae en el inmenso vacío del espacio. Donde no importa si estamos en el presente o en cualquier otro tiempo. Donde cada estrella desciende hacia nuestra piel hecha un haz de luz, formando con sus sombras nuestros lunares y pecas; y aquellas fugaces nos laceran marcando nuestras cicatrices con sus estelas.

¿Existe un mundo? Si lo único que veo en este momento son sus ojos observando directo a los míos. Y eso es lo mas grande que puedo siquiera llegar a contemplar. Y ahí me doy cuenta... que por ellos antes que nada puedo saber que existo... y que debo, también por ellos, luchar para no dejar de existir.

jueves, 20 de diciembre de 2012 |

Si el mundo se acabara mañana...


...no habría más guerras
ni esperanzas;
no habría fríos extremos
ni calores que matan;
no habría dolores, penas, angustias
pero tampoco tiernas miradas;
no habría que pagar las cuentas
trabajar cada mañana,
regresar a hacer la cena
limpiar cada tanto la casa
no habría vecinos ni amigos
ni semáforos, nada de nada
no habría ni una sola mascota
no quedarían más plagas
ni animales, ni humanas.

Y es inevitable preguntarse
¿que debería yo hacer
si toda la vida se me esfumara?
¿con quién estaría?
¿alguien quisiera que lo abrazara?
¿Debería quedarme aquí
o volver a donde estaba?

¡Qué mas daría si al fin
en unas pocas horas
la puerta final estaría cerrada!

Pero entonces me siento y pienso
que he hecho todo,
lo que algún día soñaba
he viajado, he alcanzado,
he perdido y he encontrado
todo mientras caminaba.

He pagado y me han pagado
con monedas oxidadas
billetes rotos, corazones tristes
abrazos cálidos, miradas envenenadas
concreté sueños bien locos
y perdí firmes batallas.

Y de repente un día,
alguien dice que se acaba
que no hay más, que hoy es hoy
pero que no habrá un mañana.

¡QUE MAS DÁ si hoy no hay mas
si mañana no tiene su mañana!
A fin de cuentas (nunca mejor dicho)
se que logré lo que quise,
que puedo irme tranquilo
hacia donde más pese la balanza
(sea con alas o llamas).

Y con esto me despido,
siendo sincero y con ganas,
nunca un adios, ni pensarlo
solo diré "hasta mañana",
sea cuando volvamos a vernos
o cuando mañana el sol
sobre el horizonte salga. 
martes, 18 de diciembre de 2012 |

Inspirata Apocalíptica


Si viniera el fin del mundo
quiero que sepas, mi vida,
que a nadie he amado
como te amo hoy en día;
que nadie despertará (a mi lado)
dándome la alegría
de su presencia en las noches
y sus caras matutinas.

Si se acabara el mundo mortal,
creeme que te buscaría
entre las nubes y abismos,
entre todos los resquicios,
de esta Tierra tan perdida,
donde tuvimos la suerte
de enlazar nuestros destinos
con coraje y con valía.

Si no hubiera vos y yo,
(ni hubiera nadie más)
no podría disfrutar
cada momento que explota
mi pecho entero y audaz
cuando con mis ojos veo
que no me he equivocado
al darte ese anillo,
enviado hacia el otro lado
del mundo, estando tan lejos
y ver que seguís eligiendo
quedarte aún aquí al costado.

Si lees esto y el fin,
al final ya se ha pasado,
y nada ha ocurrido,
una sola cosa te pido,
ve corriendo hacia mi lado
has que deje lo que esté haciendo,
rodeame con tus brazos,
roba un beso de mis labios,
uno, diez, los necesarios.
Y mírame como siempre,
como siempre lo soñamos.


viernes, 14 de diciembre de 2012 |

De enfrentamientos y limpiezas.

A ninguno de nosotros nos agrada que nos enfrenten con nuestras partes oscuras, opacas, sin brillo.
Molesta, aunque no digamos ni una palabra, que nos planten frente a ese espejo donde nos vemos las heridas medio abiertas.
Evitamos, por alguna razón, ver cada una de las plumas que conforman las alas a la espalda. Y por cada pluma una buena acción, un acierto, una batalla ganada.
Yo digo que comencemos a aprender de estos careos. No todos los días tenemos esa visión en tercera persona de nuestra persona.
Aprovechar estas ocasiones para saber que áreas hay que blanquear para que abunden esas plumas saliendo desde nuestros omóplatos, sería lo mas correcto.

Insto, invito, sugiero a todos ustedes que logren ponerse frente a esa imagen y limpiar todo lo necesario de esa piel que los recubre.
Yo, particularmente, he comenzado al poner la primer letra de este escrito.