jueves, 16 de agosto de 2012 |

La Esfera de las Cenizas 2 está finalizada.

Con mucho orgullo, placer y un poco de vergüenza (por la espera, digo) les presento a la segunda parte de esta historia que casi tiene 10 años de vida.
"La Esfera de las Cenizas 2: Del Agua a las Llamas"
(aquí la descarga en formato pdf)

Y para los que ya no recuerdan como comenzó todo, el link de la primer parte
"La Esfera de las Cenizas: Tiempo de Cenizas".

A quienes me bancaron y les interese leerla, vuestros comentarios serán mas que escuchados. Me encantaría saber todo lo que crean necesario decirme tanto sobre el argumento, como de los personajes y de si alguno de ellos les produjo algo.

GRACIAS A TODOS. ME SIENTO MUY MUY MUY FELIZ!
miércoles, 8 de agosto de 2012 |

Conexión.

Nace. Del punto justo a la izquierda de mi pecho donde se impulsa la sangre. Se conecta con mis venas y alcanza el dedo meñique de mi mano izquierda. Atraviesa las sábanas y desciende por la pata de madera de la cama. Baja por escaleras y llega a la puerta de salida. Alcanza la calle y de allí las autopistas, recorre caminos de tierra y cruza un arco de concreto a mil kilómetros de aquí. Alcanza el vientre que me trajo al mundo y de su dedo meñique hace escala al de quién duerme a su lado. Desde él alcanza el pecho, baja por las venas, recuerda amores y dolores y se prepara para seguir. Retoma el suelo, los caminos de tierra, las autopistas. Se hunde al llegar a la costa, en un río que no tiene nombre, pero que llega a la gran ciudad. Se sumerge y esquiva enormes tesoros hundidos mucho más allá. Alcanza la costa lejana luego de cruzar un estrecho, y entrar en aguas cálidas. Sube una rambla construida donde antes solía haber un cauce que ahora está entubado. Alcanza una esquina y se desliza por debajo de las puertas, llegando al primer piso. Se escurre por debajo de las sábanas subiendo desde el pie hasta el meñique de un hombre que hace años dejó todo atrás y confió, se abre paso hacia el meñique de una mujer que alguna vez fue primeriza, y brindó todo su amor. Y finalmente vuela por los aires, sin necesidad de alas, hasta alcanzar nuevamente la costa, los árboles, las casas, los edificios, esta ciudad. Alcanza esta calle, sube las escaleras, colándose bajo la puerta, en este séptimo piso para subir por el lado de la cama cercano la ventana. Alcanzar tu cuerpo, rodear tu espalda, tomar contacto con tu mano e ingresar allí, justo en el meñique, para conectarse en el momento exacto al lado izquierdo de tu pecho.
Eso es esto.
Esto es conexión.
Nuestra conexión.