jueves, 17 de febrero de 2011 |

Real-izado


Alzarme a mi mismo hasta donde siempre estuvo mi corazón, mi deseo y mi verdad.
Encarar frías paredes de concreto o abrazos cálidos de los que te hacen temblar las piernas.
SER, antes que nada, FIEL A MI MISMO.
Demostrar que puedo, quiero, siento, escucho y vivo de una manera... porque sé que puedo hacerlo.
Izar mi verdad, mi vida y mis palabras como nunca antes.

Hoy, aunque me sienta raro, como nunca antes me siento REALIZADO.
REAL-IZADO hacia el lugar que siempre quise ocupar en mi vida.
EL MÍO. EL DE JUAN, SIENDO SIMPLEMENTE... JUAN.


Ángelos
(Juan en el sentido más liberado que jamás pudo existir)

miércoles, 16 de febrero de 2011 |

El despertar de las piezas

Él espera. Ya hizo su movimiento. Sus blancos peones avanzaron, y luego de una danza coordinada sobre la marcha, volvieron a su lugar.
Mira, analiza, intenta aprender a crear una barrera mental que resista a la penetrante mirada de quien domina a las piezas negras. Pero siempre se rinde ante su hechizo, y se sorprende por ello cada vez, como si fuera la primera.
Ríe nerviosamente; apenas si puede contenerse.
Del otro lado del tablero, una sonrisa se transforma en mueca y una ceja se levanta:
- Sí, esperas a que mueva porque aún no te crees del todo que pueda hacerlo -.
Intenta articular palabras, pero su interlocutor lo acalla (tiene esa mala costumbre).
- No intentes negarlo. Ni siquiera asientas. Obsérvame al moverme y ya -.


Tomar el control de las propias piezas, del propio cuerpo, es despertar de un sueño en el que Morfeo tiene cara de Sociedad, con papeles bajo el brazo que dicen todo eso que hay que hacer y dejar de hacer.


Los peones blancos lo piden, esperan, ansían los saquen de su lugar. Los liberen.
Los peones negros se estiran, los caballos ya relinchan, las torres fortifican sus muros, al mismo tiempo que los alfiles observan de reojo a la reina, cuidándola.
El Rey, el Rey Negro, oscuro como el ópalo, afila la mirada. Observa el tablero. Ya ha meditado bastante.
Siente como desde atrás un dedo lo acomoda en el centro de su cuadrícula.
Ha llegado la hora -de una vez por todas- de moverse al fin.

Ángelos
lunes, 14 de febrero de 2011 |

Si te amo

Si te amo lo hago desde España del 0 al 100. Y a mitad de la cuadra me detengo bajo un árbol a besarte.
Si te amo miro tus pies y, aún sabiendo que sueles trastablillar seguido, te atrapo antes de que caigas.
Si te amo debo aprender que tus sonrisas y silencios guardan muchos significados.
Si te amo tengo que sin tener que, debo sin estar hablando de dinero, y quiero sin que sean meros caprichos.
Si te amo me pongo estúpida -y a veces justificadamente- un poco celoso.
Si te amo mi preocupación abarca caras de enojado y serio, o sonrisas y miradas que iluminan como faro.
Si te amo mi tarea es cuidarte, respetarte, mantenerte en ese amor, curarte, escucharte, y hacerte sentir la seguridad de que no sólo te extraño y te necesito conmigo, sino también hacerte saber que soy tu compañero en las buenas, las malas y las difíciles.
Si te amo tengo que saber que las promesas con vos valen lo que el oro.

Sí, te amo.
Y espero dejarlo cada día más claro, con cada una de mis palabras.

Ángelos
[dedicado a vos... clara y directamente]
jueves, 10 de febrero de 2011 |

ALAmor 3/7: Magnetismo

Tu seriedad contra cara de mi sonrisa.
Mi piel bronceada, perfecta opuesta a tu piel blanco nácar.
Tus manos hábiles que rompen la tensión de mi espalda.
Mis manos rápidas que logran hacer comidas que te empalagan.
Tu respirar desciende y el mío avanza.
Tus dedos y los míos, perfectos calzan.
Tu torso hecho a medida para mis abrazos, acercando nuestras miradas.
Un ánimo algo negativo, para éste hombre de positivas cargas.
Magnetismo puro y único, conexión ínfima de pieles hasta los huesos conectadas.
Mimetizándonos y creciendo, cara a cara.
Siendo reales sin escalas.
Mantente siempre así, no perdamos las miradas. Que los opuestos se atraen, y las noches son muy largas.

Ángelos
miércoles, 9 de febrero de 2011 |

ALAmor 2/7: Código (a)morse

Prefiero guardarme cada suspiro limpio y sin filtros para cuando te tengo a mi lado, y conseguir que ambos sonriamos con los labios curvados por la pícara complicidad. Decirte mil y un cosas diciéndote mil y un distintas y que sólo seas vos quién las comprenda.
Usar pequeños pulsos y vibraciones que simulen un código morse, algo entre vos y yo, y nadie más.
Un único deseo de decir cada punto y coma, cada pausa, cada frase hecha, cada aliento, cada advertencia -aunque no nos guste mucho oírlas-.
Sonreír mientras hablamos, que pongas en mis labios la más pura y duradera de mis sonrisas... ésta misma que ahora llevo conmigo, muchas horas después de habernos hablado, gesticulado, visto y oído.
Cada vez más cerca, más expectantes, más unidos...
Porque tu código ya me lo sé... y vos, podría jurarlo, sabés por completo el mío.

Ángelos
martes, 8 de febrero de 2011 |

ALAmor 1/7: Lista

Rocas de la tierra que te vio nacer y crecer.
Una estrella que me indica cómo hallarte en la oscuridad.
Un papel de entre tus hojas, con tinta dibujando palabras, con mi nombre.
Un almohadón que conserva los abrazos dulces, salados, amargos, fuertes y cálidos hasta que vuelvas.
Una piel que se eriza al recordar el contacto de tus manos.
Unas manos que extrañan abrazar tu espalda.
Una boca que ansía fundirse con la tuya durante horas enteras, y perder la noción de tiempo y espacio.
Una mitad de alma que descolocada camina por el mundo... pero que ya está en viaje.

AL AMOR agradezco... sólo por existir.

Ángelos
sábado, 5 de febrero de 2011 |

Cooperaciones I: Hojas Sueltas

Mirando hacia abajo noto mis raíces, gruesas, con raspones y marcas (de esas que los enamorados dejan en los árboles de las películas de amor), que no son más que huellas que deja la vida para indicarme cuánto he crecido, cuántas adversidades he atravesado, pero aún sigo aquí, firme.
En verano crezco, me ilumino, me entrego a la brisa fresca que acaricia una a una mis ramas, mis castigadas ramas... y besa esas hojas verde esmeralda que dan refugio a las aves con sus pichones y sus nidos.
Disfruto de las imprevistas lluvias que calman mi sed de sentirme vivo...la vida me ha enseñado que no se tiene que estar seco para entrar en el olvido.
Me resigno a ser un tronco caído... entonces crezco, más aún... y cuando avanza el cruel frío, CREZCO por dentro, como es debido.
Siento como me desnudo, veo caer mis hojas... ahora me rodean como simples hojas sueltas, sin dueño ni destino. Entro en un letargo, me siento vacío...
Vacío pero en el centro, de mi tronco afuera frío... hay una brisa que anuncia "no desesperes, ya se irá este Invierno dañino". Cálida brisa que pide que no apague mis latidos.
Dos ramas de un mismo árbol, mi hermano y yo... con los mismos pies nos mantenemos erguidos.
- Quiero que estés mejor, querido hermano mío -
- Ya sé, yo también lo intento, pero no sabés como duele. Siento que de a poquito vamos perdiendo las hojas.-
- Pues intentémoslo el doble. Somos dos ramas de roble. La vida nos ha golpeado, pero hasta ahora, siempre le habíamos ganado.-
- Tenemos el corazón muy expuesto. Hasta las raíces se notan, sobresaliendo la tierra.-
- No perdamos esta guerra, contra la cruel embestida, de la helada invernal.-
- Necesitaría un poco de la luz del buen Sol ahora.-
- O dormir lo necesario, para descubrir que Septiembre ha llegado este año. Con su tranquilidad y sus pájaros, con sus verdes en aumento.-
- A veces Septiembre no llega en Septiembre, pero podemos prepararnos, para eso que vendrá.-
- ¿Descansamos hermano? ¿Nos vamos a relajar? ¿Intentaremos entonces dejar de pensar de más?
- Daré lo mejor de mí, pero quizás cuando duermas, deje correr mi savia. Me conoces muy muy bien, soy un tronco solitario.-
- Nada de eso, mi hermano. Usted extenderá su cuerpo, y no bajará los brazos. SOMOS ROBLE y como ello, saldremos de esto ganando.-
- Extraño a mi querida hoja, esa que se mece tan distinta al resto. Usted sabe de cuál le hablo.-
- Yo también tengo una de esas... y vale más que mil nidos, repletos de un mil pájaros.-

Hojas sueltas son abono, para nuestros pies cansados. Y aunque hoy sentimos frío, ya vendrá allí el calor, a renovarnos el cuerpo, la esperanza, las hojas verdes... y el frío quedará lejos.



[entremezclados, con las flamantes palabras del señor Diego...]
Ángelos
viernes, 4 de febrero de 2011 |

Fotosíntesis al corazón

La tormenta pasa, y un olor a tierra húmeda lo inunda todo. TODO.
Mis pulmones se llenan de ese aroma a barro, nubes y arcoíris; mis pies, húmedos dentro de zapatillas y medias, porque algún agujero en ellas se encargó de filtrar lo que de niño ensuciaba mis rodillas y mis codos.

Camino, busco esa hierba mojada... me da igual que mis pies se vuelvan aún más húmedos.
Extiendo los brazos, mientras la brisa trae caricias frescas a mi piel descubierta, al mismo momento que gotas de lluvia la recorren descendiendo desde mi cabeza, por los hombros, en dirección a mis manos.

El sol me da de lleno en la cara. Ese sol que advierte, pronto se esconderá tras el horizonte.
Dejo que los rayos espanten una a una a las gotas que tomaron posesión de mi pelo, de esa pequeña hendidura sobre mis labios, de mis cejas y mi nariz.

Extiendo los brazos aún más, como queriendo crecer...como buscando crecer.
Mi corazón bombea, cálidas oleadas de sangre renovada, a causa de ese agua que moja mis pies, de esos rayos de luz que me acarician la piel.
Y de a poco se da el movimiento, el avance... por el simple hecho de estar vivo. Porque es necesaria esa energía renovada en mi vida. Porque tengo A QUIÉN (y a quiénes) entregarle todo eso: LO MEJOR DE MÍ.


Esto, luego de cualquier tormenta, es una fotosíntesis al corazón.
Esa fotosíntesis que alimenta el alma, y que de vez en cuando es tan necesaria.

Ángelos
miércoles, 2 de febrero de 2011 |

Hablemos de Astronomía

Vivimos sobre una roca flotando en el espacio.
Somos una raza que ha evolucionado en tecnologías pero no así en otros niveles.
Sabemos, por ejemplo, que nuestra amada roca gira sobre su eje y alrededor del astro rey, centro del sistema.
Y aún así, con toda la gravedad manteniendo nuestros pies sobre la Tierra, un buen día llega el amor. Una supernova directo en el pecho. Que, cuando está lista (aunque no lo estemos nosotros) explota y el eje de nuestro mundo cambia.
Giran en sentido contrario al reloj todos nuestros sentidos. Y la gravedad siente esa pérdida de poder sobre nosotros.
Nos volvemos astrónomos, estudiosos de los cielos, de las mil y un motitas de luz que hay mucho más allá, a kilómetros y kilómetros de nuestra roca.
Buscamos formas, constelaciones, complicidades... Miles de pedidos se elevan en la oscuridad, segundos después de que caen miles de estrellas fugaces.
La Luna se convierte en hada madrina y luz guía en los días (con sus noches) buenos; en confesora y manto de lágrimas en los días tristes.
El Lucero deja de ser una mera estrella, y pasa a ser el mensajero, quien le recuerda al Sol que debe continuar la tarea que a su amante nocturna le hemos implorado cumpla.
Los Planetas se cruzan o se alínean, y Venus y Marte no son vistos de la misma manera, sino que buscan sobresalir, predominar, ser parte de la portada del reporte astronómico diario.
Y si no hay Big Bang de por medio, y nos mantenemos alejados de ciertos Agujeros Negros, descubrimos que esa movida de eje nos hace sentir finalmente en nuestra roca, en casa. Que necesitábamos de ese hecho, de esa supernova, y de otr@ astrónom@ acompañando nuestros intensos estudios, sobre todas las cosas.

A fin de cuentas... vivimos sobre una roca flotando en el espacio ¿qué mejor que hacerlo acompañados?
A mí no se me ocurre idea mejor.

Ángelos
martes, 1 de febrero de 2011 |

Verte dormir

Verte dormir no tiene nombre.
Es una hipnósis inevitable de las curvas de tu cuerpo directo a mi visión.
Cada rasgo de tu cara, tus manos sobre tu abdomen
que despiertan en mí el recuerdo de tus caricias.
Despertarte es un pecado que, debo confesar, a veces cometo.
Sólo porque hay una cosa que supera
a la belleza del subir y bajar de tu respiración: tus besos.
Te veo... Te amo.



[Me desperté, a la mitad de la noche, recordando que nunca había posteado este texto pequeño, pero muy sentido, que escribí hace un tiempo y casual -o más bien causal- mente refleja lo que siento ahora mismo.
Uno puede creer que las obviedades no deben decirse en voz alta, pero yo no soy asi. Nada se repite las veces suficientes en cuestiones de amor verdadero y adulto (al menos eso creo yo).
O será que soy el único loco que despierta a las 4 en la madrugada, con unas ganas bestiales de escribirte lo que ya sabés, lo que dije mil veces, y aún así... quiero, siento que tengo que, y necesito decirte.]

Ángelos