martes, 30 de marzo de 2010 |

Fibras Musicales [6] - Fe de Erratas

En ciertos días en los que la Empatía funciona con engranajes oscuros y oxidados, llenos de suciedad salida de quién sabe donde...en ciertos días en los que como quien contagia una enfermedad contagia la ausencia de sonrisas.... en ciertos días en los que me digo: QUE BRONCA ME DA HABER HECHO PERDER EL TIEMPO AL MUNDO EL DIA DE HOY! ...
En ciertos días como hoy, una canción solo puede explicar lo que ni yo, lógica, ilógica, consciente o inconscientemente puedo explicar...

Aca dejo plasmada, letra por letra (aunque no sea originalmente mía) mi Fe de Erratas.



Fe de Erratas - Iván Noble

Donde dice “hasta el cielo”
debiera decir “no me alcanza”
Cuando digo “te espero”,
que conste, te pido revancha.
Donde dice “certezas”,
debería decir “disparates”
Debiera decir “flor de idiota”
si juro “jamases”.

Donde fui un mamarracho
debería haber sido una sombra.
Cuando era más joven
debiera haber sido más cosas.
Donde digo “hasta siempre”,
debería decir “ya veremos”
Cuando muero por vos
debería morirme de viejo.

Porque a veces me escucho
y hay veces que me doy la espalda
y es por eso que pongo en la mesa
esta fe de erratas
de mi corazón...
de mi corazón...
de mi corazón...

Debiera decir “cobardía”
donde digo “por las dudas”
Cuando soy un cretino
debiera serlo sin mayúsculas.
Cuando pido “socorro”,
debería decir “no me quejo”
Donde empiezan tus piernas
debieran quedarse mis besos.

Cuando juego a perderte,
debería perder sin excusas
Debería decir “¿para qué?”
cuando digo “me sobra”
Donde pido “olvidáme”,
debería aclarar “no es urgente”
Cuando digo “futuro”
debiera avisar “no me corras”

Lo que sueñan mis sueños
a veces lo embarran mis ganas
y es por eso que pongo en la mesa
esta fe de erratas
de mi corazón...
de mi corazón...
de mi corazón...
Porque a veces me escucho
y hay veces que me doy la espalda
y es por eso que pongo en la mesa
esta fe de erratas.


Gracias a Dios mis viejos me enseñaron a reconocer cuando metí la gamba... y hoy, como dice la canción: FUI UN MAMARRACHO.

Perdón... desde el fondo de mi corazón, de verdad.

Ángelos
jueves, 25 de marzo de 2010 |

La Rotonda de la Vida (IV)

Entre todos los caminos había uno que me llamó la atención, no por como se veía, sino por el aroma que desprendía. El de tierra húmera, con ese indicio de lluvia cesante.
Descendía a los pocos metros de alejarse de la Rotonda, para adentrarse más allá de lo que parecía una densa niebla.
Mientras la atravesaba, el sonido de una corriente de agua alcanzó mis oídos.
Cual sería mi sorpresa, que al llegar al lugar me encontré con que el líquido, que atravesaba un vado del camino, era del color del dulce vino blanco, y olía extrañamente a lavanda.
Extrañado, acerqué mi nariz como niño pequeño, para corroborar si lo que mis sentidos captaban era correcto.
Busqué arbustos en las orillas cercanas. Nada. Era el líquido de donde definitivamente provenía el dulce perfume.
Cuidadosamente coloqué mis pies en esa sustancia, y me dejé abrazar por la frescura que ésta le traía a mi herida piel.
Un pensamiento corrió fugaz por mi mente, seguido de un leve cambio en la temperatura de mis extremidades. Mis pies se sentían súbitamente como nuevos, y cuando los miré, me encontré con la piel tan tersa como la de un bebé.
Sin terminar de sorprenderme, una figura emplumada se acercó a la corriente y se fijó en mí, antes de inclinar su cabeza para bebér. Era una gallina, con cinco pequeños pollitos detrás, siguiéndola correctamente espaciados el uno del otro, en una correctamente formada fila.

- Apuesto mis amadas plumas de la cola a que te estás preguntando a tí mismo ¿Cómo llegué aquí?-
A estas alturas creo que sorprenderme era una manera de vivir.
- No lo sé... -contesté sinceramente- es lo que me he preguntado todo el tiempo desde que empecé a caminar.
- Todos nos hemos preguntado el qué, cuándo y para qué de nuestra existencia alguna vez... -agregó ella, como distraída-
- ¿Y si no recuerdo bien qué es lo que me trajo hasta aquí? ¿Y si metí tantas veces la pata, y lastimé tanto mis pies que no recuerdo el camino?-
- ¿No será quizás que no lo recuerdas porque caminabas con los pies de alguien más? ¿No será que caminabas sonámbulo por el mundo, durmiendo sin consciencia de tus acciones? -
- Touché... -pensé yo- eso es muy cierto, puesto lo he olvidado. Se ha borrado gran parte.
- Hay algo, una gran lección que debes saber, e intentar aprender, joven muchacho... Olvidar es tan útil como recordar. Porque se olvida lo secundario para poder recordar lo esencial...-

Mientras me hacía con el significado de esas palabras, la emplumada madre nos dio la espalda a la corriente y a mí y se dispuso a retirarse, con su pequeño séquito.

- ¡Espera un segundo, por favor! ...el agua ...este ...líquido ...me curó ...yo...-
- Eso es el Cauce de los Deseos, por eso tus pies se han curado. -explicó el animalito- Pero solo puede pedirse un deseo y el tuyo ya se ha cumplido. -había contestado, sólo con verme a los ojos, antes de que siquiera se lo pregunte.- Todos necesitamos algo que nos cure y reponga nuestras energías antes de un largo camino. Y el tuyo, si no me equivoco, recién comienza.-volteó de nuevo, pero se detuvo haciendo que sus cinco pequeños chocaran entre sí; entonces volvió a hablarme, por última vez- Ten cuidado. Camina por ahí un gran zorro, de extraño pelaje castaño, que vive del engaño. No lo dejes que se salga con la suya.-


Ángelos
domingo, 21 de marzo de 2010 |

Imperativo II: Encuéntrame

Encuéntrame
a la izquierda de tu esternón
cuando este mundo loco
te marque con golpes el rostro.

Mirame
a través de tus ojos,
brillantes por mi existencia
felices por mirar mi rostro.

Buscame
una madrugada cualquiera
a tu lado, durmiendo
con esa cara de ángel
que solo tu existencia puede darme.

Indúceme
al más profundo de los suspiros,
dandome el más profundo de los besos
arrancandome del más oscuro de los sueños.

Entregame
cada milímetro de tu piel
para que la rodee con mis dedos,
con estas manos que tanto te encienden.

Encuentrame
a tu espalda
durmiendo, abrazándote,
mi esternon contra tu columna,
con cara de ángel,
suspirando profundamente,
protegiendonos el uno al otro,
de los más oscuros sueños,
de los mas profundos miedos,
con cada milímetro de piel,
esas manos que tanto nos encienden
entrelazadas,
creando un halo impenetrable.

Encuéntrame
a la izquierda de tu esternón,
cuando este mundo loco
ose marcarte con golpes el rostro.

ÁnGelos
viernes, 19 de marzo de 2010 |

Imperativo

Dejame que apuñale a tus miedos
y acomode tus almohadas.
Permitime escribir mil grafitis con tu nombre,
y robar rosas en tu honor.
Liberame el sentido común
y apresá mi corazón con tus besos.
Domá mi deseo para que responda
solo a las órdenes que tu piel le dicte.
Prohibime escapar de tus brazos
cuando esté siendo estúpido,
y no permitas que diga una palabra,
acallándome con tus labios.

Quiero ser el guardián de tus sueños
y el némesis de tus pesadillas,
entregarte mi fortaleza
para que la empuñes cuando la vida me pese,
me ataque, y me haga caer de rodillas.
Quiero dormirme a tu lado
y despertarme sintiendo el perfume
que tu pelo deja en mi lado de la almohada.
Quiero que te cobijes
en el calor de mi pecho
en las tardes frías de invierno,
y que busques mis manos
para que sequen tus lágrimas;
y que sean ellas las que te acaricien,
llevándote a la cima más alta
del Everest de los escalofríos.

Dejame ser el que te diga
TE AMO SIN LÍMITES
y que el mundo nos envidie
por lo que tenemos, pasamos,
tendremos y pasaremos.


ÁnGelos
martes, 16 de marzo de 2010 |

Y aun no le encontré un título...

Cuando uno está acostumbrado a contar historias, a saber que quiere escribir, a ser el quien omnipotente que en una línea da muerte o salva a un personaje, puede ser algo difícil enfrentarse a la realidad de que en la vida real no posee dicho lujo.
Quién pudiera ser el escritor de su propia vida...
Pensando de manera filosófica podemos decir que lo somos, de una u otra manera está en nuestras manos la posibilidad de hacer de nuestra existencia lo que nos plazca; pero siempre hay un mas allá inalcanzable para quienes vivimos más acá.
Tenemos libertad, libre albedrío... pero hay dos factores que solemos olvidar, y los recordamos en los momentos de decepción o contratiempos: el libre albedrío del resto del mundo, y el azar que rige en este último.
Recuerdo que cuando escribí La Esfera de las Cenizas entraba como en un trance. Dejaba que los personajes se movieran con total libertad por las páginas, de verdad. Sabía de donde partía y hacia donde quería llegar, pero el enramado central de cada capítulo era un misterio. Y ahora, en mi vida ocurre lo mismo -o si ya ocurría, ahora es cuando lo noto más fuertemente-.
Tengo muy en claro donde estoy, quién soy, y lo que quiero. No dudo sobre donde quiero estar, ni de mis sentimientos, ni del destino donde quiero llegar. Es la incertidumbre central, esa línea de tiempo enroscado e indefinido la que me complica la existencia.
Darle cuerpo a la situación ha logrado que sienta una enorme impotencia que contagia malos ratos. Pero antes que todo ello, me ha dado sonrisas, momentos felices, acercamientos... y por eso es lo que estuve, estoy y estaré luchando. Porque creo que sería un imbécil si dejara ir esta chance que la vida me ha otorgado. Y si, la incertidumbre me carcome, pero quien no arriesga ni gana ni pierde. Prefiero hacer uso de mi libre albedrío y esforzarme para ejercitar mi paciencia.
¿Difícil? Sí, para mi lo es mucho.
Pero siempre preferí darlo todo, ganarlo o perderlo, antes de quedarme con un "¿qué hubiera sido si...?" atorado en la garganta, y ser llamado cobarde.



Ángelos
jueves, 11 de marzo de 2010 |

La Rotonda de la Vida (III)

Ante las múltiples opciones que la vida me daba... me dispuse a elegir.
Y cuando quise seguir caminando tuve un flash de memoria, sobre los caminos anteriores.

Recuerdo haber comenzado un 11 de Abril, un camino que parecía muy fácil de recorrer y tomé de noche. A poco de empezarlo, encontré una mina de oro que necesitaba trabajadores...y yo me dispuse a ello.

Dos años pasaron y yo seguía allí; y con varios callos y lastimaduras en mis manos, un día cualquiera, recordé que había un camino.
Pero al abandonar la mina -con menos dinero del que pensé que tendría, debo decir- descubrí otro camino distinto. Uno ascendente, que quitaba el aire día tras día, y donde varios peregrinos se encontraban, a veces en condiciones climáticas bastante adversas.
Creí que era el adecuado. Lo parecía... pero supongo que no estaba listo para dejar mis dogmas de lado y permitir que alguien me imponga ideas y reglas -siempre tuve espíritu rebelde-, y eso de poder tomar ventaja de la caída de otros...

Otra mina de oro en el camino, a la cual asistí al mismo tiempo que ascendía todos los días. Arduo fue el esfuerzo en ambas cosas, y el oro que volvió a ganar.
Mi bolsillo estaba satisfecho pero mi orgullo bastante decepcionado.

Y apareció un tercer camino, extraño, con personas maravillosas y no tanto en él, aparentemente fácil, pero con retos y metas a alcanzar... ha sido el más largo de todos. Y me trajo a esta rotonda que ahora está a mi espalda.

Siempre pensé que el camino donde uno analiza las locuras del resto me volvería loco a mí, y aún tengo la duda de si el camino de la reflexión sobre la vida no será el más adecuado, porque es el que siempre ha estado presente -será que filosofar se me da fácil-

...pero creo que nunca he tomado el camino fácil. Me aburro de lo monótono, lo fácil y lo simple. Yo mismo soy dinámico, complicado -no podría decir sólo "complejo"- y difícil de entender. Pero hay ciertas convicciones que han sido mis muletas, mi soporte cuando el mundo vibró bajo mis pies.
- Mira, puede que esta sea la utopía de un indeciso o un inseguro, pero no es lo que veo en el fondo de tus ojos...- eso dijo la araña...
Miré a mi alrededor. Algo tenía que indicarme cual era el camino que debía tomar.
Creo en la Ayuda Divina, más que nunca, en esas situaciones. Así que cerré los ojos y respiré hondo.
Una brisa me rodeó, acariciándome suavemente. Algo había ocurrido, lo sabía.
Cuando abrí mis ojos, descubrí que cada camino ahora tenía una apariencia muy distinta a los demás.
Aún así, la decisión debía salir del interior de mi mismo...

Ángelos
domingo, 7 de marzo de 2010 |

Siendo Uno (sin serlo)

Tengo muchos textos por madurar... más de 50, y no, no estoy exagerando.
Tengo muchos amigos, muchos más de 50, y no, tampoco exagero.
Conozco mucha gente, conocí a mucha, y probablemente conozca a mucha más -nunca tuve problemas con eso de "llegarle" a las personas-.

Pero a veces no aprendo de mi mismo, y cuando menos me lo espero... BAM! trompada al mentón, y hay que terminar poniendo la otra mejilla.

Lo único que tengo seguro al 100% (y no, no tengo dudas con eso) es que mi corazón está cuidado y resguardado por la persona adecuada.
El amor que me llena en este momento es el airbag más mullido que cualquiera pueda tener jamás. Y yo lo tengo.

Quisiera poder ser frío y no confiar tanto en la gente, pero yo soy así... y mundo, debes de saber QUE PIENSO SEGUIR EN PIE CUESTE LO QUE CUESTE, DISGUSTE A QUIEN LE DISGUSTE.

Una video, que me ayuda hoy en día a entender algunas cosas.




One - U2 & Mary J. Blige


p.d: a vos, blanco y destino de todos mis videologs y palabras cargadas de sentimiento... TE AMO.


Ángelos.
jueves, 4 de marzo de 2010 |

La Rotonda de la Vida (II)

- Así que entonces estoy en la Rotonda de la Vida...en una de tantas...-
Me sentía mareado y decidí sentarme un poco. Ante eso, la opción de recostarme sobre el pasto me pareció ideal.
La sensación de frescura de esa superficie me relajó, de una manera ilógicamente rápida, al mismo tiempo que me sumía en un sueño liviano.
Si me hubieran dicho en ese momento que flotaba sobre una nube, a dos metros del suelo, lo habría creído.
De repente, un cosquilleo que subía casi imperceptible por mi abdomen, me devolvió a la realidad.
Una pequeña arañita de patas largas y flacas estaba parada sobre mi torso desnudo, observando en dirección a mi rostro...
- No voy a morderte, si es lo que crees...- me dijo.
- ¿Y por qué piensas que creo eso? -contesté, sorprendido.
- Porque veo el miedo en tus ojos. Yo también he sentido el miedo de ser aplastada por uno de los tuyos. Y mi madre me enseñó que en los ojos (y con ellos) puede verse el miedo. Yo tengo ocho... y tu miedo se refleja en cada uno de ellos.-
- De todas maneras, si no te molesta, preferiría que no estés sobre mi torso... supongo que el miedo a ser mordido es parte del instinto animal, ¿no?-
- Yo solo como hormigas y otros insectos; además, como ya te he dicho, tú podrías aplastarme con un solo movimiento de tu mano. Deberías aprender a dominar tus miedos, antes que ellos te dominen a tí. -dijo, mientras bajaba lentamente hacia el césped-. Ambos tenemos miedo a perder. Tú porque ya has visto lo que nuestro veneno puede hacer, y yo tengo una vida corta, pero que no quiero acortar... de todas maneras, NO PUEDES quedarte aquí.-
- Pero necesito descansar... un par de horas, quizás hasta mañana...-
- Si, sé lo cómodo que se ve este lugar, con su pasto verde y sus miles de opciones, ahí, esperando a ser tomadas o rechazadas, pero no es bueno que te quedes mucho.-
- ¿Por qué dices eso?-
- Mira, puede que esta sea la utopía de un indeciso o un inseguro, pero no es lo que veo en el fondo de tus ojos...-
- ¿Y qué es lo que ves? -me sentía un niño de nuevo, en la edad de los "porqué"-
- Veo tristeza y desconfianza, un híbrido no muy bueno, debo decir. Pero por suerte están apagándose; gracias al cielo hay como una llama en tu mirada que recobra fuerzas.-
- ¿Una llama? -
- Si, y a alimentarla tienes que dedicarte... caerá, se reducirá a cenizas, el mundo intentará apagarla... pero seguirá siempre ahí, la quieras ver o no...-

El sol se escondía en el horizonte y la arañita comenzó a voltear para irse, no sin antes decirme:
- Mañana volveré aquí, con una siseante amiga mia, que, si estás todavía aquí, me ayudará seguramente a que te decidas...-

No necesitaba más advertencia que eso. Siempre fui respetuoso con las arañas, pero de otros animalitos... mejor ni hablemos.

A veces la vida te advierte, te da plazos y utiliza lo que sabe de vos para que te muevas, para que camines, porque no siempre sirve quedarse quieto en un lugar seguro.
Así que ante las múltiples opciones que la vida me daba... me dispuse a elegir.

Ángelos