viernes, 31 de diciembre de 2010 |

POSTEO 200: FELIZ 2011!

No existen distancias imposibles de cruzar... sino hombres que no se animen a hacerlo.
A veces no existen razones para las distancias... o si, pero no son tan (estúpidamente) importantes ni tan poderosas como el orgullo humano. ¿Es que no soy claro? El problema reside en los hombres....
Hay hombres que no se animan a caminar, a seguir con su vida, y otros si.

Hace poco más de 24 años que estoy en este mundo, cruzando distancias, a veces físicas, a veces intangibles.
Este año, sin duda, ha sido un año de distancias; de las que se extienden y de las que (felizmente) se reducen.
Generaron y generé distancia (a veces hasta en ciertos aspectos de mi mismo que ya no puedo dejar que caminen a mi lado). Este 2010 tuvo pérdidas y victorias, y sin duda se acortaron los tiempos... parece que fuera ayer, cuando escribí sobre este "Año del Tigre".
Pensándolo bien, debo agradecer enormemente que esa fiera con el reloj de su lado no me haya tragado entero en sus fauces. Soy consciente de que con sudor en la frente debo resoplar, descansar un minuto entre las 23:59 y las 00:00 hs, tomar aire... y otra vez, a caminar.

Agradezco sin dudas a mi familia, mis amigos, aquella gente que se fue y los que se quedaron, los que quieren volver y los que ya no volverán, los que me quieren y los que me odian, los que me aconsejan y los que hablan a mis espaldas. Distanciarse o no es una elección...
Este año APRENDÍ que puedo sortear distancias; y que no hace falta dar ni un sólo paso para hacerlo.
También redescubrí (acompañado de la mano) que se pueden franquear distancias que algunos -mentes con poca fé- creen infranqueables.

Hoy, además, estoy escribiendo el posteo número 200.
Algunos van a creer que lo tenía planeado, pero no. De echo, he aprendido a tomar distancia también de "lo que algunos creen", y a ser feliz por lo que yo quiero, y no por lo que el resto cree, quiere o piensa.

Hoy, se que no sólo me distancian 365 días del que fuí el año anterior, sino mucho más (tanto que sería extensísimo el posteo si lo escribiera).
Aún me quedan distancias por recorrer... pero bueno, en un año (o en el trayecto de éste que comienza) les cuento como me fue.

Un abrazo enorme a todos los que leen, a los que comentan, a los que me siguen, visitan y me hacen el ENORME honor de darme material de lectura bloggera o charlas geniales salidas de una simple frase.

Éste "Ángelos" levanta la copa con ustedes (agua, vino, champagne, sidra) y por ustedes... por este año que se va y el que pronto comienza...
Tenemos un día a día por delante... aprovechémoslo.
Franqueemos las distancias que tenemos, y creemos distancia de aquello que nos hace mal.

Feliz 2011!
Nos vemos tan pronto como se termine la distancia entre este posteo y el próximo.
Buena energía, paz y muchos buenos deseos para todos y cada uno de los que me leen.

Ángelos
jueves, 30 de diciembre de 2010 |

Nuestros números...

"Voy a hacer hasta lo último que quede entre mis manos para que vos seas feliz de nuevo... y mucho más".
-una promesa de mis labios, escrita y grabada... a fuego, en vos-


Teníamos las estadísticas en nuestra contra, las opiniones favorables escaseaban, "eso no existe" escuchamos varias veces.... y demostramos lo contrario.
Cada amanecer, cada atardecer, cada llamada, cada mensaje, cada video... todo hace más firme nuestra base y más inestable la opinion de los incrédulos.
Aprendimos que tampoco necesitamos escuchar lo que ellos tienen para decirnos, sino que las dulces palabras de aliento que nos elevan hacia esa pseudo-utopía son las que realmente importan.
Eras mi utopía, mi hermosa utopía... ahora sos mi llameante realidad.

Dejemos que nuestros números hablen por sí solos:

2 años
24 meses
730 días
17.520 horas
1.051.200 minutos


Más de un millón de vueltas de reloj, vividas con vos en mi vida. Con vos SIENDO mi vida.

Be... quiero multiplicar por cientos (y más) todos y cada uno de esos números.

Te amo mucho y creeme que NO PIENSO BAJAR LOS BRAZOS.
Me has enseñado hasta donde puedo llegar si tengo voluntad.
Si existe alguien en mi vida como vos no hay límites.
El cielo es el límite...

... ¿y sabés una cosa?
VOS SOS MI CIELO.


Sigo siendo tuyo, como desde hace dos años... y por mucho tiempo (porque ambos así lo queremos).

-tú- Ángelos
miércoles, 29 de diciembre de 2010 |

Releerse

"No entiendo a veces cuando la gente no toma las cosas simples, así como son... de la nada, sin buscarle la cosa complicada."
-de mis propias palabras, en este mismísimo sitio, Diciembre de 2007-

Es impresionante como se puede cambiar en tan poco tiempo... o mucho tiempo. Ya no sé como es.
Este 2010 se termina en un par de días y yo acá, luego de releerme porque una hermosa damita recientemente caída a mi vida (y yo a la de ella, entre otras) decidió comenzar a hacerlo, me di cuenta de lo diferente que era esta cuestión hoy en día en mi vida.
No puedo evitar preguntarme: al crecer, con el paso de los años, ¿la gente se vuelve más complicada? Sinceramente me negaba a aceptarlo, pero si me fijo bien, con solo mirar a mi alrededor (espiando en algún espejo además) me doy cuenta que es así, que uno sin darse cuenta se sumerge poco a poco en eso.
Creo que uno descuida ciertos aspectos de la vida cuando se focaliza en otros, y es entendible... (que tire la piedra sin esconder la mano quien no se incluya en este grupo de imperfectos humanos que disfrutamos del día a día).
Lucho contra mi mismo, contra ese adulto que quiere verle lo complicado y el trasfondo a todo.
Hay que recuperar parte de esa visión ingenua de niño que acepta más y cuestiona menos... esa visión que al parecer tenía hace 3 años y debo recuperar.

Creo que uno debe confiar más en lo que ve. Las acciones hablan por si solas (aunque las personas no quieran que lo hagan). Quizás suene a contradicción pero, confiar en lo que nuestros ojos ven, con una pizca de obsevación detallada da la pauta de la realidad.

Por ahora queda luchar contra fantasmas creados por mí o por otras personas... siempre mirando hacia adelante, frente en alto. Y releerme de vez en cuando, para no perder de vista lo que soy en realidad.
Q
UIÉN
soy en realidad.

Aunque crezca quiero que siga ahí el niño que fui. Y aunque los espejos no muestran una sonrisa tan amplia como en mis años más jóvenes, sinceramente espero que reflejen a un hombre serio que no ha perdido de vista su raiz ni su verdad.

Ángelos
lunes, 27 de diciembre de 2010 |

Desearía...

Desearía ser agua,
para poder descender
suave por tu garganta
en los días calurosos de verano;
o refrescar tu piel palmo a palmo
con cada una de mis gotas.
Formar parte de tus comidas,
de tu respiración agitada,
de tus besos bien profundos
y de cada una de tus lágrimas.

Desearía poder sorprenderte
una tarde cualquiera,
cayendo desde el cielo,
lavándote las penas,
y que junto con el viento
demos vuelta tu paraguas;
empapar tu ropa toda,
acompañarte hasta casa,
ver como te quitas lento,
todas las prendas mojadas...
ver tu desnudez bien envuelta
en absolutamente nada.
Acompañar las caricias
de una suave toalla malvada
impregnada en el perfume
hipnótico de tu espalda.

Desearía ser agua salada,
para viajar y encontrarte,
y sutilmente invitarte.
a que te zambullas sin duda,
entre mis olas te muevas,
y viendo ellas me hagas
partícula a partícula
todo el tiempo
parte de tu mirada.

Ángelos
viernes, 24 de diciembre de 2010 |

Salto de Fe

El miedo, silencioso, pero gritando desde cada mínima célula en mi sangre.
Acercarme, ver la altura, las rocas filosas, el agua lejana...
Parece mortal, aunque sea una caída mínima.
Es sentir que se te hiela el aire en los pulmones, que te tiembla hasta la más mínima fibra del más mínimo cabello, que no sobrevivirás a la caída.
Es sentir que tenés que lanzarte, que a ese instante se ha ido encausando tu vida, tus días, cada milisegundo de tu existencia.

Y todavía escucho los pasos en mi interior, con su cabeza en alto, hombros erguidos, de esa voz que me dice tranquilamente: "Ha llegado el momento de hacerlo, porque no hubo ni habrá otro, porque ya no puedes volver atrás... y porque una vez que rompas la superficie del agua, verás que TODO ESTARÁ BIEN".
Lo dice tan burlona... ¡y el 90% de mi mente y mi cuerpo siente que tiene toda la razón!

Es abrazar el miedo, en silencio -vamos, no hubo, no hay, ni habrá necesidad de desgarrarse la garganta-, hacerlo propio, dejar que anide en el corazón, en los pulmones, viaje en los glóbulos rojos, cure con las plaquetas, defienda a la par de los glóbulos blancos... dejar que se extienda desde las neuronas hasta los huesos, desde la carne hasta a esa saliva faltante a causa de él.
Hacerlo propio, abrazar el miedo... y una vez que se haya unificado por completo, tomar el control, flexionar las rodillas, extender los brazos...

"Ha llegado el momento de hacerlo... ha llegado el momento de saltar"


Claro... como si pudiera engañarme a mi mismo
...como si no lo hubiera sabido desde que tengo conciencia...
...como si en toda mi vida no hubiera pedido por él...

...como si creyera que el momento de dar el Salto de Fe no estaba pronto a llegar.


Ángelos
jueves, 16 de diciembre de 2010 |

Repetir: Yo soy

Este texto que les dejo a continuación me lo prestó mi queridísima amiga bloggera Viole...

Yo soy positivo, pienso positivo, siento positivo, hablo positivo, actúo positivo.
No existe cosa negativa que pueda dañarme.
Yo soy mi escudo y fortaleza.
Le digo a todo lo negativo: tú no tienes poder.
Yo soy positivo.
Yo soy el bien, pienso el bien, hablo el bien, actúo el bien, siento el bien.
Yo no creo en el mal, sólo creo en el bien.
Algo bueno me tiene que suceder.
Yo soy el bien.
Yo soy la luz, pienso la luz, siento la luz, hablo la luz, actúo la luz.
Las Tinieblas no existen. Dios es luz. Hágase la luz.
Yo soy la luz.
Yo soy la felicidad eternamente manifestada para bendecir el bien y en positivo todo lo que existe, me rodea y contiene el mundo.

Yo soy energía, pienso la energía, hablo la energía, siento la energía, actúo la energía.
La pereza no puede conmigo.
Yo soy energía positiva.
Yo soy positivo.


GRACIAS, por tantas charlas a cualquier hora... con tantas caricias al alma.

Ángelos
martes, 14 de diciembre de 2010 |

Desnudo de vos

Desnudo estoy en esta ciudad de vientos fuertes, agua que escasea y calores que aumentan día tras día.
El verano anuncia su llegada mientras que el año se prepara para partir.
Desnudo salgo de la ducha, donde un momento en especial me recordó tu sonrisa sonrojada, provocándome un mar de lágrimas, que se combinaron con las gotas que en ese momento caían por mi cuerpo.
Desnudo de vos me encuentro, entre miles de personas que ignoran lo bello e inmaculado de tu presencia en mi vida.
Desnudo de vos, de tus caricias, de tus besos, del roce de tu nariz contra la mía, de tus susurros, de tu mirada silenciosa.
Y vos, sin mí, estarás en otra ciudad de vientos fuertes, pero con agua clarísima y fríos que congelan el aliento.

No puedo evitar lamentarme ¿sabes?, maldita sea, envidiando al humo que de vez en cuando ocupa tu boca, cuando quisiera ser yo, con mi aire puro, quien conquiste y tome posesión de ella cada día... como lo hice cada día.

Desnudo de vos me encuentro, y se que un aroma a chocolate alivianará en mi almohada la espera, pero no se comparará con el perfume de tu piel.

No quiero estar desnudo. Por favor no me dejes desnudo.
Te espero, lo sabes... pero el frío siempre le sigue al calor, y necesito de vos para cubrir mi piel, con tu piel, con tus caricias, con tus besos, con el hálito puro que puede (vos podés hacer) salir de tu boca, con todo lo que sos...

Desnudo de vos me encuentro, y no hay cobijo sin vos.
Por favor, por lo que más quieras, volvé pronto... acá estoy.

Ángelos
viernes, 10 de diciembre de 2010 |

Algo en mí

Algo en mí se rompió, se quebró, se quedó con gusto en el lunar que se esconde allí donde la piel es blanca. En la piel de tu cara, en tus ojos marrón verdoso, en vos, en tus labios.
Algo más se queja porque me alejo, porque aún no puedo dormirme a tu lado cada maldita noche.
Algo más ínfimo pero más poderoso, no se bien qué es, respira tan tranquilamente que hasta da miedo. Me susurra al oído dulces palabras, con tú voz, diciéndome que si sigo a mi corazón llegaré con vos, lejos, a donde sea.

Ahora lloro, inevitablemente lloro.
Feliz porque se que he podido, porque puedo y porque soy consciente -más que nunca- de que podré.
Ahora se a dónde puedo llegar. Ahora se a quién quiero llegar. Más seguro que nunca.
Te amo, y voy a volver a recorrer este camino las veces necesarias -así sean miles-, si al final de él estás vos, esperándome... Con tus gafas espejadas y ese abrazo tan especial como tuyo.

Ángelos
( Ángelos)
jueves, 18 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales XI: 24 horas antes

¡Quién pudiera alejarse del espacio y el tiempo por un instante, y poder materializarse a gusto y placer donde le plazca! ... Y si pudiera, ¿valdría la pena?

Como en las películas que empiezan mostrando el final, pero la historia se desarrolla con respecto a lo que llevó a ese desenlace.
Se haría larguísimo describir un preludio de lo que está por ocurrir, así que declino la idea de hacerlo, y también la de espiar el futuro.
Esperé (y espero) durante mucho tiempo. 24 horas antes estoy de pie, aún peleándola y con el corazón latiendo a mil...
24 horas antes ocurre esto. 24 horas antes he llegado tan lejos como nunca antes. Sólo 24 horas antes.

Ángelos
miércoles, 17 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales X: Testimonio escrito

"If you make a promise to yourself, you have to keep it, no matter what"
(Si te haces una promesa a tí mismo, tienes que cumplirla, sin importar lo que ocurra.)

Desde el finde que no ando con el ánimo al 100%, y esta frase se me viene constantemente a la cabeza, es mi motus propio, mi motor, la columna vertebral de mis deseos y mis sueños.
Que la gente te decepcione, te defraude, no cumpla... no tiene comparación a lo triste e inaguantable de decepcionarse, defraudarse o no cumplir con uno mismo.

Tengo una memoria de elefante -para bien o para mal- y la uso. La uso para repetirme día tras día mi objetivo a cumplir... no matter what... sin importar lo que ocurra.
Que quede el testimonio escrito, para el futuro:
NO ME VOY A FALLAR A MI MISMO.

Ángelos
martes, 16 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales IX: Soporte

Hace muy poco, por consejo de mi vieja, he incursionado en la jardinería como catársis para mis locuras.
Debo confesar que lo que se siente al cuidar plantas, ensuciarse con barro hasta los codos, trasplantar, ver como crecen (o tardan en hacerlo) no parecía cosa de otro mundo... pero sin dudas tiene su magia.
A lo que voy es que, en todo este tiempo descubrí que algunas plantas necesitan de "tutores", varillas que ofician de soporte para evitar quebrarse y poder seguir creciendo.

Anoche, cuando la lluvia ya había parado... tuve la invitación de uno de mis señores amigos (con mayúsculas) para tomar un café de a 4, como hacía rato que no ocurría.
Me permití una pausa de 2 horas y, luego de pasar por el kiosco y comprar 4 deliciosos chocolates, me dirigí al encuentro.

Y un par de minutos más tarde los tenía ahí, frente a mí... y mi voz medio lloraba, medio hablaba... agradeciéndoles. Y uso este medio para lo mismo, porque aunque tengo amigos que han estado... ellos lo han hecho de una manera más profunda (sin desmerecer a los otros).
Estoy hace rato en este camino y anoche, porque tenía que ser, me dí cuenta que una enorme parte de mi fuerza para lograr todo lo que estoy por lograr, reside en ellos. En sus manos tomándome la mía, en sus consejos, en su paciencia para conmigo, para con mis descuidos...

Sin duda no estaría donde estoy si estuviera solo, no estaría donde estoy sin el apuntalamiento de esos tutores, tan pero tan importantes para mi crecimiento... mis queridos y tan especiales amigos.

Ángelos
lunes, 15 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales VIII: Cama sola

Los pliegues de mis sábanas me reclaman por vos.
Las terminaciones en la madera amenazan con opacarse, y la lámpara en mi mesa de luz me susurró que me dejará en completa oscuridad, hasta que pueda iluminar el brillo de tus ojos cuando me miren.
Mi almohada se siente incómoda, ajena, como perteneciente a una habitación externa a la casa, a la ciudad misma.

Mi piel se eriza más a menudo, expectante, y mi espalda necesita de una mano que la alcance un amanecer cualquiera.
Mis oídos saben que tu susurro oficiará de despertador un día pronto a ocurrir, tan próximo como nunca antes.

No quiero seguir padeciendo este insomnio solitario.
Mi cama está sola ...y todo alrededor se queja de ello.



Ángelos
domingo, 14 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales VII: En el aire

Hoy Domingo me desperté a las 7 am, y afuera llovía.
Usualmente duermo muchísimo y muy profundo, más aún cuando llueve de la manera constante y melodiosa que llovía hoy.
Distinto es este día, sin dudas.
En cuanto abrí los ojos, y poco después de que éstos se acostumbraran a la penumbra de mi habitación, mi mente se llenó con pensamientos con sabor a cuenta regresiva.
Son varias las cosas que tengo que hacer esta semana (y dormir dudo que sea una de las que pueda, no al menos como regularmente lo hago).

Hoy Domingo me desperté a las 7 am, y se muy bien porqué. Es por esa sensación de tener la mitad de tu alma en el aire. Y hasta que no toca tierra firme no estás tranquilo.
Será que no me siento seguro si no soy yo el piloto del vuelo (con o sin alas a la espalda).

Un viaje de 10.000 km empieza con un simple paso (y para acortar distancias a veces hay que dejar que la mitad de nuestro alma esté unas horas en el aire).

Ángelos
sábado, 13 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales VI: Inevitable

"Muchos incidentes extraños ocurren en diferentes mundos. Pero dentro de estos mundos, no existen las coincidencias. Todo es...inevitable."
-Tsubasa Reservoir Chronicle-

No tengo alas reales en la espalda (quién pudiera) y hay ciertas cosas que están fuera de mi alcance. Cosas que, hay que aceptar, le competen al resto de la humanidad, a los otros que caminan a mi lado.
Ponerme en el papel de ángel protector no sirve si no existe alguien que se deje proteger. No puedo hacer más de lo que hago, por más que tenga la fuerza para hacerlo (que sé que la tengo). Insistir me parece simple y sencillamente inútil.

Ojalá mis palabras se pierdan en el futuro, y no tenga que mirar para otro lado, mientras está pasando lo que con tanto esfuerzo he intentado evitar.
Será que soy más inocente de lo que jamás me imaginé... será que no entiendo realmente como se mueven los engranajes en este mundo.
No es una coincidencia, no me es extraño.
Ojalá no llegues al punto de lo tristemente inevitable.


(ASÍ DE FRÁGIL ES TU VIDA)

Ángelos
viernes, 12 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales V: Contrincante con nombre y apellido

Me pregunto cuando se me terminará la inspiración (repentina o inducida). ¿Le quedará mucha soga a ésta imaginación?
El temor a la (eterna) hoja en blanco creo que alguna vez nos ha alcanzado a todos -sea que nuestra pasión se encuentra en la escritura o cuando recordamos algún exámen en el que nos bloqueamos-. Pero extrañamente, mi imaginación se dispara cuando hay un vacío, una falta de información, de una respuesta o una desconexión. Y debo decir, a favor de ella, que hace muy bien su trabajo.
Las historias y posibilidades que llega a abarcar pueden ser infinitas, causantes de insomnios, malos ratos, rayes.
Ayer un buen amigo me dijo, "Tu problema tiene nombre y apellido: vos".
(cuando lea esto sin duda se reirá, como tantos otros que piensan lo mismo aunque no lo digan).


Creo haber llegado al punto del camino donde me encuentro parado frente a mi mismo, con los demonios internos a flor de piel, buscando avivarme los miedos y apoderarse de la poca cordura que me queda.
Dicen que la batalla más árdua es aquella que constantemente se pelea contra uno mismo... y yo, a estas alturas, ya no puedo cuestionarlo.

Ángelos
jueves, 11 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales IV: Un (viejo) nuevo concepto

Hace algunos días atrás revisaba uno de los primeros posteos que se titula "Saberes, esperas y cosas que aceptar" y me quedé en la nube del recuerdo proveniente de ese posteo.
Es inevitable para mí pensar en cómo esos conceptos (los de espera, aprendizaje -o saber- y aceptación) han cambiado y evolucionado en todo este tiempo.
Con 23 años -aún- he pasado de ser un muchacho impaciente a un proyecto de adulto, con una cuota bastante grande de paciencia; he dejado de creer que lo sabía todo, y me he abrazado a la idea de que jamás se deja de aprender; y por último, rompí con esos esquemas tan ajenos a mi mismo (y también aquellos extremadamente soberbios y conformistas de mi ser), para aceptar varios aspectos de mi mundo como realmente son.
Unos cuantos meses atrás, poco después de que apareciera esta faceta escritora y filosófica en mí, incluí en mi día a día un concepto en aquel entonces nuevo: proyección.

Yo ya no espero... proyecto. Proyectar es una forma de construir... es poner un ladrillo a la vez. Puede que en un día no se note la diferencia, pero luego de un tiempo, será inevitable ver el cambio, el crecimiento, la presencia de ese algo que ya no es igual.
Yo ya no soy igual... y ver que la proyección que hice (tanto individualmente como acompañado) se vuelve una realidad, me hace pensar en la amplia gama de posibilidades frente a mí, y todo lo que puedo conseguir proyectando, luchando por ello y a fin de cuentas... volviéndolo todo real.

Ángelos
miércoles, 10 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales III: El pedido de un equilibrista

No te pido el mundo, porque vos sos el mundo para mí.
No te pido riquezas, porque yo sé el valor que tiene tu alma.
No te pido el agua de los 7 mares, porque tengo de sobra con cada una de tus cálidas y heladas lágrimas.
No te pido una figura escultural, porque sobre tu cuerpo (y todos sus muchos relieves) puedo hacer eternas cabalgatas.
No te pido miles de perlas blancas del fondo del pacífico, porque una tonelada de ellas no se compararía con el blanco de tus tiernos ojos marrones.
No te pido sino una sola cosa, una sola. Lo único que necesitamos para que todo TODO lo anterior no tiemble y termine caminando más cerca del abismo profundo e incierto que ya de por sí es el futuro.

Y yo, de pie imitándo al mejor equilibrista, devanándome la sinápsis para encontrar una manera de atraparte antes de que te me caigas.

Ángelos
martes, 9 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales II: Cristales

Recuerdo que fueron varias las veces que, al escucharme decir que la vida me había dado un par de golpes, la gente levantaba las cejas y me miraba como diciendo "Pero si sos joven, ¿qué cosa difícil pudo haberte pasado?".
Es común ver cómo mucha gente se olvida de lo que ya ha vivido, lo supera... y luego pareciera como si menospreciara aquel momento difícil si lo oye en la vida ajena. Ciertamente uno puede ver el pasado, estancarse en él y no superarlo jamás, o avanzar, y estar listo para enfrentar nuevas dificultades... pero no es aconsejable olvidarse del dorso del recuerdo, de esa parte de atrás donde nos dice:
"Todo dolor es subjetivo, está atado a la persona que lo siente."

Al igual que esto último, también el punto de vista puede ser completamente distinto de persona a persona. Uno decide como tomarse su realidad.
Yo, por ejemplo, soy de los que prefieren ponerle una cuota (alta) de optimismo a la vida.

Todo esto se lo debo a mis viejos, que siempre me enseñaron que cuando la realidad se vuelve complicada, tenés que ponerle cristales nuevos y limpios a los anteojos... y a seguir caminando.
A veces uno por el día a día gasta los "cristales" con que ve todo, dejándose llevar por los rayones y los malos momentos, olvidándose de los buenos.
Entonces, cambiar los cristales es ver de nuevo todo como es (ni mentirse con un mundo todo color rosa, ni ver hasta la última partícula oscura)... es entender QUE NO TODO ESTÁ TAAAAN MAL...

Este viaje, que ya casi llega a su (primer) cénit, hace que vea todo el ascenso que he estado haciendo, y como he atravesado muchas cosas que, quizás con otros cristales, jamás hubiera superado. Pero aquí estoy de pie, y se observa cada vez más cerca un tangible Tesoro Real.

Ángelos
lunes, 8 de noviembre de 2010 |

Peldaños Finales I: Hojas escasas

Creo que nunca sentí esta sensación en el estómago, en el pecho, en... en todo el cuerpo en realidad.
Es muy parecida a cuando estás leyendo un buen libro, y las hojas a la derecha escasean... el camino recorrido no parece largo, pero a la vez es taaaaan extenso. Y el punto de partida se desdibuja, se ve borroso en el horizonte, mientras que la contratapa del libro se hace corpórea, dejando atrás un número importante de hojas inclinadas levemente hacia un lado, por haberlo mantenido abierto con ambas manos durante la lectura.
Hace rato que dejé de creer en los cuentos de hadas, pero creo fervientemente que, sin príncipes o princesas, se puede vivir la vida. No necesito un "y comieron perdices para siempre" sino un "y ambos quisieron afrontar la vida juntos".
A todo esto voy a agregar que como escritor, soy un ávido lector, entonces: si este volúmen termina, espero empezar el segundo para seguir leyendo (y escribiendo) sobre esta saga que ha cautivado mi alma, mis manos... y mi corazón.
Eso es lo bueno de tener mi pasión en la escritura. Si las hojas se terminan (o atentan con terminarse) bien puedo encontrar un par de hojas sueltas y seguir dejando mi alma en ello.

Ángelos
jueves, 4 de noviembre de 2010 |

Rojo


Encuéntrame donde la luz roja.
Abrázame y deja olvidado al mundo,
fundiéndose con la oscuridad de alrededor...
Bésame, pon tu vida en ese beso...
y hagamos que cada haz de luz
se tiña color sangre,
color beso,
color pasión...

Quiero que hagas que mi sangre hierva...
se evapore,
y llueva sobre nosotros
gota a gota, de nubes invisibles
nacidas del vapor de nuestros cuerpos.

Tiñe mi piel con tus manos,
tus lunares y tus pecas,
tu piel blanca y tus mejillas
rojo sangre, rojo vida
rojo luz, ahora consumida
dentro mío, en mi alma...

Encuéntrame... donde la luz roja.

Ángelos
lunes, 1 de noviembre de 2010 |

Café con sol (y lluvia)


Mi mano se cierra alrededor de la taza de café humeante, como casi todas las mañanas.
Llueve. Otra vez, otro día más llueve. Ya perdí la cuenta de la cantidad de días en los que el cielo se la pasó llorando.
Mirando por la ventana me pierdo en mis pensamientos, mientras el nivel de café baja poco a poco.
Desde mis oídos, la música me aleja del frío poco primaveral y hace que una idea cruce por mi mente.

¿Y si pudiera hacerme a mi mismo una sola pregunta y poder responderla antes de morir... cual sería? ¿Si tuvieras una sola pregunta en el bolsillo delantero de tu corazón, cuál sería? ¿Si pudiéramos preguntarle a aquellos que ya no están todos esos interrogantes que nos quedaron en el tintero...o tan solo uno de ellos... qué preguntaríamos?

Supongo que mi caracter, de eterno curioso por todos y todo lo que me rodea, es lo que me lleva a preguntarme sobre preguntas.
Pero uno no puede vivir la vida sólo preguntándose...


Un difuso círculo claro comienza ya el ascenso hacia el cénit, y en mi taza sólo queda un resquicio de café.
Las nubes podrán seguir lamentándose, pero yo sé
-siempre es así- que detrás de ellas el sol sigue brillando igual que siempre, recortando su figura enceguecedoramente cálida contra el cielo azul.

Ángelos
martes, 26 de octubre de 2010 |

Cruz...

...y si existe un Dios (yo particularmente lo creo) es seguro que a cada humano sobre la faz de la Tierra, le pondrá una cruz sobre su espalda, una cruz que, aunque no lo parezca, podrá ser soportada por el peso de cada una de sus vértebras.
Nada está librado al azar, y aún con la piel roja e irritada, con astillas en manos y espalda... el hombre pudo, puede y podrá soportar el peso de esa cruz.

Sudden Inspiration del 26/10/10

Ángelos
lunes, 25 de octubre de 2010 |

Bitácora de un Sueño por cumplir (semilla a semilla)

Te encontré en el 2008, lo recuerdo bien.
Cubierto de suciedad, lastimaduras, casi terminado. Sin fuerzas, sin esperanza.
No tenía un porqué en el bolsillo, pero mis manos y mi corazón (roto como el tuyo, pero de una manera muy distinta) decidieron que teníamos que ayudarte.
Fue una tarea árdua, difícil, larga... y la verdad, mirando en retrospectiva, no sé como lo logramos (sabés bien que me es imposible decir "logré").
Pero lo hicimos. Pudimos. AMBOS TE sacamos adelante, y sin querer, curamos nuestras heridas.

También recuerdo las muchas ocasiones en las que me dijiste: "SE TERMINÓ, este mundo es una mierda".
Y si, tenías (y aún tenés) razón. Lo es, y lo será por mucho tiempo más hasta que la humanidad aprenda EL TESORO que tiene en las manos.
No puedo pensar en otra manera de volver a explicarte por enésima vez lo mucho que sé que vales (como si fuera la primera, encantado de hacerlo), recordarte lo mucho que has conseguido y lo importante que sos para mí; no se me ocurre otra manera que no sea a través de estas palabras, de este sitio, de mis dedos diciéndote lo que mi corazón siente.

Es extraño sentir que hay una enorme mancha de injusticia y sal que nos divide, pero a la vez sentirte tan cerca, y SABER que es algo que sólo vos y yo podemos sentir (y comprender).
Recuerdo cuando te dije que algún día nos reiríamos de todo lo malo que nos pasó.
Recuerdo que te prometí que todo iba a estar bien...y hoy sigo diciéndolo: LO VOY A CUMPLIR.

No tenerte en mi vida significaría estar vacío, perder ese ideal por el cual hemos recorrido tanto, y ese futuro tan pero tan cercano a realizarse. Y SI, SI TE TENGO, SI ME TENÉS. De alguna extraña, impredecible e ilógica manera caímos en las vidas del otro en el momento en que más lo necesitábamos.

Yo no sé (nadie lo hace) qué nos depara el futuro... pero no puedo esperarlo, sino construirlo. Y solo no quiero ni puedo hacerlo. Es que un codo a codo con vos haría de la construcción una obra maestra, un coloso, un monumento de que quisimos, peleamos por ello Y PUDIMOS. Aún estamos a tiempo... AÚN ESTÁS A TIEMPO.

Pelea por el hoy y vive mañana para contarlo.
¡Vaya historia puedo escribir sobre lo mucho que nos costó, nos cuesta y nos costará conseguir lo que, sabemos, por esas cosas de la vida nos ha tocado el alma, todo el cuerpo y en especial el corazón... y vale muchísimo más que mucho!

Te he prometido estar a tu lado sin importar que tan difícil se torne o que tan mal se vea todo. Porque no importa que tan oscuro se vuelva, ni que tan soñador parezca yo... tengo 23 años y la vida me ha puesto en un camino de alguien mayor. Soy un jóven hombre que sabe lo que quiere y con quién. Soy un jóven hombre que sabe que si pelea consigue aquello que tanto quiso, deseó, soñó y anheló.
Se que no sólo se vive de sueños... Y POR ESO YO VOY A HACER DE VOS UNA REALIDAD. VOS Y YO.
Se que no sólo se vive de sueños... pero es por ellos de donde comienza a crearse la realidad. SON LA SEMILLA... Y ESTA ES NUESTRA HISTORIA, NUESTRO SUEÑO, NUESTRA SEMILLA... Y SOLO CON VOS PUEDO HACER UN ÁRBOL DE ELLA, TAN ALTO COMO QUERAMOS, EN EL PATIO DE NUESTRA CASA, EN LA PLAZA MAS CERCANA A NUESTRO DEPARTAMENTO, EN DONDE QUIERAS... PERO VOS Y YO.

Una semilla que regamos y que, sé con el corazón, querés que crezca para los dos.

Ángelos
(TU Ángelos Personal)
sábado, 16 de octubre de 2010 |

El recuerdo de un recuerdo

Uno de esos días en los que los pies se te vuelven helados en cuanto salís de la cama... uno de esos días fue el de hoy.
Sabía que mucho no iba a sacar de bueno de él, pero no podía quedarme acostado. Había ya dormido demasiado.
Por la tarde, tomé mi música, y salí a caminar, bajo la fina lluvia... extrañamente, tenía esa incómoda sensación de que mis pasos estaban siendo seguidos.
La ignoré, y volví a concentrarme en la música que llegaba a mis oídos. Un blues de esos que no pueden oirse siempre, sino en determinados días; en días como este.
Por las calles, rebaños de autos rugen pero no los escucho. Por las veredas, rebaños de personas caminan, bajo la lluvia, abrigados, escudándose bajo sus paraguas, pero mi blues opaca hasta el sonido de mis propios pasos, desinteresados por la humedad que está adquiriendo mi ropa.
No parece un día primaveral. Por algo será.
Por algo era.

Doblo en una esquina y en cuanto cruzo hacia la vereda opuesta me doy cuenta medio sorprendido (aunque de alguna manera lo estaba esperando) que ya no estoy en la Jungla de Cemento.
Mi pueblo, aquí también llueve... aunque las cosas están distintas... esto no es actual...
Mientras me asomo al ventanal que da al frente de la casa, hago cuentas, prestando atención a los detalles.
Ahí estaba el, con su pelo oscurísimo, a diferencia de sus hermanos. Tan oscuro como la habitación que lo rodeaba. Lo miré a traves de la ventana, que no tenía aún su terminación especial, ni la imagen de la virgen sobre el mármol, ni su pequeño banco de madera.
En posición india estaba sentado, en el centro del lugar, ojos cerrados, manos sobre las rodillas. Desde el equipo de música, llegaban sonidos de agua y pájaros.
Lo vi. Lo vi y, confieso que, algo dentro mío se movilizó.
Reconocerse con 10 años menos no ocurre todos los días, no.
¡Qué delgado estaba! ¡qué silencioso!, que... ¿concentrado?
Intento por un segundo reencontrar los hilos mentales de aquel momento, pero me es imposible. La vida ha hecho de ellos el centro de un conjunto de ovillos.
Una sonrisa rompió contra los labios de mi yo adolescente, haciendo de la escena algo más curioso.
Y yo, que me pregunto hoy en día, en días como estos... cómo hacer para retomar esos momentos de meditación propios, de búsqueda de la tranquilidad, de ser uno con lo que me rodea.

Otra vez esa sensación extraña... El semáforo vuelve a ponerse en verde; uno de los auriculares se ha salido de mi oreja. Un coro de ronroneantes y humeantes motores cruza a todo ruido y velocidad.
La Jungla... de nuevo. Y yo que hubiera querido preguntarle a ese adolescente como era la fórmula para mantenerse en paz con uno mismo.
Me siento observado. Y dirijo mi mirada hacia más allá de mis húmedos y helados pies, al frente.
Un hombre de oscuros anteojos y barba de unos días me observa desde el otro lado de la calle, mientras los automóviles siguen pasando. ¿Me observa?

Quizás aún no es el momento de saberlo.
martes, 5 de octubre de 2010 |

Por vos

Por vos acostumbrarme
a dormir de un lado de la cama;
por vos darle la forma de tu torso
a un almohadón antes sin forma;
por vos hacer de mis sonrisas
girasoles de radiantes semillas blancas.

Por vos provocar risas entre mis amigos,
haciendome notar como me has cambiado el habla.
Por vos perderme pensando,
en futuros (im)probables,
compartidos -eso sin duda-,
más que alegres, expectantes,
con la vida, con el mundo, con el otro...

Por vos mis insomnios y mis finales felices,
mis poesías y mis charlas,
mis retos y mis locuras,
mis celos, mis advertencias,
mis momentos telepáticos,
mis seriedades repentinas.

Por vos mi inspiración de madrugada,
estas palabras sentidas...
y este corazón latiendo -por ese corazón-
que siempre decís que te da la vida.

Ángelos
miércoles, 29 de septiembre de 2010 |

Tu Misión

Cuando ocurre que un día cualquiera, quebrando el creciente verde primaveral, un clima de frío, viento y lluvia envuelve a la ciudad, mis pensamientos salen volando por la ventana, hacia el cielo gris, como buscando limpiarlo.
Ese frío -junto con sus muchos escalofríos- es el mismo que se me ha instalado de a ratos en estos días, en medio del pecho.
Desde la tele, muchos noticieros anuncian varias muertes, accidentes trágicos y pocas buenas noticias... hasta pareciera que quieren acostumbrarlo a uno al sufrimiento y a ese frío inmundo que lo llena todo en un instante, poniendote la piel de gallina y los pelos de punta.
Ahora mismo, mientras escribo, tengo mis manos heladas... y suelo tenerlas cálidas, muy cálidas.

Sumado a esto, mi hermano mayor, con el cual convivo, me ha estado explicando una teoría que día a día va desglosando y ampliando durante nuestras charlas.
"Una vez que cumplis con tu misión en esta vida, te llega la hora, y no hay nada más que hacer... te vas".

Entonces... ¿cómo luchar contra el frío, y la desesperanza? ¿cómo conseguir lo que querés y soñás si todos los días es un nuevo desafío, un escalón mas, y el ascenso -en el mejor de los casos- nunca termina?
Hay algo que yo suelo preguntarme a menudo, luego de aceptar que la humanidad tiene un cáncer llamado estupidez, que con su metástasis alcanza día a día a más personas. Mi enorme duda es: ¿porqué la gente no comienza a quererse, a cuidarse? ¿porqué tienen esa idea de "mañana me muero, por eso hoy hago LO QUE SEA... total..."? ¿Es que ya nadie ve sus propias capacidades?¿su voluntad?¿su fuerza?¿porqué prefieren los excesos, los vicios, el autoflagelo?
¿Porqué no se mueven a ayudar al otro?¿porqué le dan continuamente la espalda a la vida?

Yo no tengo una clara idea de cual es mi misión en este mundo, de si me moriré al finalizarla o no (me gustaría no sentirme tan atraído por eso que a tantos da miedo).
Hace poco escribí una frase, en una inspiración repentina, que expresa:
"LUCHA POR TRASCENDER... y toda tu existencia no habrá sido en vano".
Ahí está a clave, creo yo. Dejar huella en este mundo nos vuelve inmortales. Pero ojo, que hay huellas profundas, incurables, que pueden dañar a más de una generación, y esas son las que hay que evitar.
Elegir el camino adecuado sin duda es más difícil que elegir el camino rápido y recto; pero ahí, en la encrucijada es donde tenemos que demostrarnos maduros, serios, decididos e intentar comprender para que vinimos a este mundo, cuidarlo, cuidarnos, cumplir aquellas promesas propias y aquellas hechas al resto. Encontrar el motivo de nuestra existencia y llevarlo más allá de ella.


Lo bueno es que el invierno al fin se terminó, y la primavera me predispone, poco a poco, muy bien para mi travesía y mis días.
Hoy tengo los pies helados, las manos ya un poco más cálidas, y un corazón que HOY sigue latiendo, llevando y trayendo sangre a todos los extremos de mi cuerpo, queriendo llegar a un MAÑANA. Y eso lo agradezco, dejando este testimonio, como un grano de arena más perteneciente a esta playa inmensa que es mi misión, mi vida, mi paso por aquí, mi oportunidad de vivir a través del recuerdo y de mis palabras en los corazones de otras personas.

Hoy, con 23 años, se me hace difícil saber cual es mi misión en este mundo, pero quiero estar sano, lúcido y ser maduro para aceptar el momento en que ella esté cumplida y me toque al fin partir.

Ángelos
domingo, 26 de septiembre de 2010 |

Dos Latidos

¿Sentiste alguna vez que tu corazón latía con dos ritmos distintos al mismo tiempo? Sí, sí, lo sé. Suena extraño.
Pues así se siente también.
Realmente son dos latidos al mismo tiempo. Del lado izquierdo del pecho, tamborilea contra mi piel una sinfonía de latidos, uno tras otro.
Cinco minutos después termina, y mi latido simple sigue ahí.
¿Será su latido llegando desde lejos? ¿Será que me queda poco y mi corazón intenta avisar ahora que aún puede?
Conexión de esencias o explicación científica y lógica. Elijan lo que gusten, o hagan como yo... y sólo limitense a (re)vivirlo a través de éstas palabras.

Ángelos
martes, 21 de septiembre de 2010 |

Más que 1000 palabras .02

"Sigue vaciando tus bolsillos... a ver si entre las pelusas logras encontrarme."

La gente SIGUE SIN ENTENDER que hay que cuidar mucho a quienes tenemos al lado, porque un día simplemente pueden NO estar. Y cuidar implica no dormirse en los laureles, prestar atención a las pequeñas cosas...
Yo por lo pronto, por si las dudas... sigo poniendo remiendos a mis bolsillos.

Ángelos
sábado, 18 de septiembre de 2010 |

Cumplir una promesa



Una promesa es como dar un cheque: tenés que tener fondos para poder pagarlo.
Una promesa es como viajar en el tiempo, es asegurarle a alguien que en un futuro las cosas van a ser como vos decís.
Una promesa no es una posibilidad, es un hecho, es decirle a alguien "contá con eso".
Cuando le prometés algo a alguien tenés que saber que el otro cuenta con eso. Sos responsable de lo que prometés.
Para cumplir una promesa hay que resistir, porque uno nunca promete algo fácil, siempre prometemos cosas difíciles que llevan sacrificio y esfuerzo.
Porque una promesa incumplida es una deuda que crece y te persigue a todos lados.
Para cumplir una promesa hay que tener fe. Para cumplir una promesa hay que ser perseverante, como en un ring de box, donde se pelea hasta el último round.
Para cumplir una promesa hay que darle valor a las palabras. Una promesa es un juramento donde la palabra es la garantía.
¿Hay instrucciones para cumplir una promesa? Creo que sí.
Todas se reducen a una regla clara y sencilla, tan solo cumplir con lo prometido.*


Hay tareas fáciles y cercanas, como las hay difíciles y titánicas... pero no... no las hay imposibles. Hay algo que tengo muy en claro... he dejado demasiadas promesas incumplidas en el pasado, YA NO MÁS.


*extraído de un capítulo de la serie Casi Ángeles, texto de Leo Calderone (© 2010 CMG y RGB)

Ángelos
martes, 14 de septiembre de 2010 |

¿Qué importa?

¿Qué importa si el mundo
pide de mi un rey o un mendigo
un santo o un mártir
un esclavo o un héroe?

Importa más que veo cuando miro al espejo...
importa más cuando sonrío, verdadero,
importa más si me levanto con ganas
de enfrentar la vida, los problemas
los dilemas, los buenos momentos, las alegrías.

¿Qué importa?
¿Qué demonios importa si no estoy bien conmigo mismo?

Pero las cosas pasan, se van, vuelven...
aprender de ellas, eso es lo importante
viajar y aprender,
hacia el interior de si mismo...
...mi interior... lejos.

Volveré, pero ya no seré el mismo.


* Este es un texto que, ante la falta de nuevas ideas, decidí postear en este mes. Aunque no es mi estado actual (no por completo), creo que recordarnos a nosotros mismos palabras como estas, en días ocupados, siempre es útil.
Pronto volveré con más tiempo y más palabras. Un abrazo.


Ángelos
lunes, 30 de agosto de 2010 |

Eso es

Es solo verte y descubrir que ahí está y estuvo siempre, esperándome, lo que pasé toda mi vida buscando.
Es hallar en tus ojos la paz que necesito.
Es oir tu voz y sentirla tan conocida como el sonido de mi propia voz.
Es ver en cada uno de tus lunares un lugar donde señalar con mis dedos, tesoros escondidos en el mapa de tu piel.
Es leer tu sonrisa, con sus cinco versiones, en cada llamada telefónica.
Es abrazarte en sueños.
Es sentir que te necesito como al aire que respiro, al agua que bebo, o la sangre que por mis venas corre.
Es saber que sos vos y nadie más.
Es desearte, pedirte, cuidarte, respetarte, soñarte y otros mil artes más, todos mientras el calendario disminuye y el tiempo avanza.
Es cuidarme, es reservar mis besos, mis caricias, mis susurros para vos, que sos mi mitad.
Es oír en mil canciones el sonido de tus "Te amo".
Es el ruego de mi corazón que pide por vos... para comenzar a vivir la vida, a pleno, con el alma repleta de luz.
Es sentirse lleno de luz, de paz, porque estás en mi vida.
Es amarte, con millones de palabras o con un solo silencio, en cualquier idioma... Amarte. Sin más. Esto es mi vida... Eso es.

Ángelos
lunes, 23 de agosto de 2010 |

Fibras Musicales [8] - Honrar la Vida

A veces no me alcanzan las palabras... a veces creo que el mundo (y las personas en él), además de volverse más estúpidos, se vuelven mas ciegos y sordos...

Ahora... con una mano en el corazón, dime... TÚ, ¿HONRAS TU VIDA?
(no la maltrates, no abuses de los límites, ni te creas eterno... HONRA TU VIDA).




Honrar la Vida - Mercedes Sosa

No...! Permanecer y transcurrir
no es es perdurar, no es existir,
ni honrar la vida!
Hay tantas maneras de no ser
tanta conciencia sin saber,
adormecida...
Merecer la vida, no es callar ni consentir
tantas injusticias repetidas...
Es una virtud, es dignidad
y es la actitud de identidad
más definida!
Eso de durar y transcurrir
no nos da derecho a presumir,
porque no es lo mismo que vivir
honrar la vida!

No...! Permanecer y transcurrir
no siempre quiere sugerir
honrar la vida!
Hay tanta pequeña vanidad
en nuestra tonta humanidad
enceguecida.
Merecer la vida es erguirse vertical
más allá del mal, de las caídas...
Es igual que darle a la verdad
y a nuestra propia libertad
la bienvenida!
Eso de durar y transcurrir
no nos da derecho a presumir
porque no es lo mismo que vivir
honrar la vida!




Ángelos
domingo, 15 de agosto de 2010 |

A mis pies... polvo.

Recupero la consciencia y observo, como quien despierta de un ensimismamiento, que estoy de pie, descalzo, sobre una capa de polvo que llega hasta mis tobillos.

-¿Qué demonios es esto? -me pregunto.
A medida que voy alzando la mirada, en las paredes de esa sala, blanca como una perla, se materializan diferentes máscaras, con sus mil y una expresiones, de culturas antiguas y algunas irreconocibles.
Frente a éstas, entre las paredes y yo, se hacen visibles atriles de no más de un metro de altura, y sobre ellos... miles de jarrones, con sus muchas curvas y relieves, todas tan hermosas como frágiles.
Esculturas de vidrio y arcilla se intercalan entre cada uno de los atriles, interpretando animales, personas, objetos, situaciones... un museo imponente que tiene génesis de la nada, frente a mis maravillados ojos.
Y en el centro de esos ojos, de esos profundos ojos marrones que mis padres y su genética me dieron, aparece un brillo. Un brillo que no nace de la nada, pero que proviene de ese polvo que ya no cubre el suelo, sube ardiendo (aunque no había allí ni una sola braza) por mis pies, mi piel, mis venas, mis brazos, mi pecho, alcanza mi corazón, extendiéndose sin remedio hacia mis dedos. Y mis pulmones se llenan de un aire caliente como el de un volcán a punto de estallar.

En mis manos, aparece sin pedirlo siquiera, un bate. Un bate real y perfectamente trabajado.
Siento como mis dedos se cierran, esperando lo obvio. Pidiendo hacerlo ya.
Podría cerrar los ojos y caminar agitándolo. Es obvio que muchos serían los ALGO que habrán de romperse. Pero prefiero mirar. Prefiero ver como todo se hace añicos ante mi fuerza, mi ira, el fuego que ahora arde hasta lo más profundo, escapando por esas válvulas (ahora encendidas) que son mis ojos.

Todo queda hecho polvo, reducido, a cenizas. La fantasía de un eterno irascible cumplida, finiquitada, satisfecha.
Satisfacción que cubre el suelo, mis dedos y roza apenas mis tobillos.
(...)

Recupero la consciencia y observo, como quien despierta de un ensimismamiento, que estoy de pie, descalzo, sobre una capa de polvo que llega hasta mis tobillos.

Ángelos
jueves, 12 de agosto de 2010 |

Lo que hay detrás del muro

En aquel momento, Sujeto1 no sabía porqué le pasaba todo aquello, porqué su mundo feliz se había transformado en desierto amplio y solitario, porqué había llegado frente a un muro que no había visto, porqué aquel laberinto no lo había consumido aún. Se lo preguntaba y repreguntaba. Todo gris y sin sonido. Sin vida. Un mundo sin nada más que Sujeto1, sentado en el suelo, piernas sostenidas por los brazos que las rodeaban.
Con el mundo sin caminos ni rutas marcadas o sin marcar. Frente a él, el muro. Que no podía ni rodear ni escalar.
Lo miraba fijamente desde entonces... día y noche -lo cual es una manera de decir, porque aquel lugar no tenía sombra, ni luz, ni lluvia, nubes o nada que se le parezca-.
¿Esperaba entonces? No sabía. Sólo... sólo sentía una corazonada. O quizás no sabía que era una corazonada, y sólo dejaba que la vida, de la manera que guste, lo sorprenda.


Sujeto2, por otro lado -del muro, si- caminaba a duras penas por las calles con sus días, noches, lluvias y etcéteras.
Sentía que quizás su Dios estaba siendo injusto.
- No merezco ser ilusionado así. ¿Por qué a mi? ¿No está el mundo lo suficientemente oscuro y lleno de mierda como para seguir confiando en él? -
Y como suele ocurrir a veces... la oscuridad lo acorraló, poco a poco, en un callejón sin salida.
Enojado. Furioso. Consigo mismo, con el mundo, con la vida. Decepcionado. Sólo quería llorar. No despertar más.
Hizo entonces corporeo ese enojo, y usando sin querer sus últimas fuerzas, golpeo ese inescalable muro. Golpeó en el centro de uno de sus ladrillos... que cedió, lenta y suavemente, y se deslizó junto con su mano.
El muro tembló, y aunque no cayó, varios ladrillos aledaños al primero también cedieron, y se dejaron arrojar hacia el otro lado.
Para cuando el cuarto o quinto ladrillo se movió solo, Sujeto2 ya había notado a Sujeto1, que al ver caer el primero, estaba intentando quitar más.
Luego de un tiempo, ambos se encontraban entre un laberinto y un oscuro panorama.
- Este mundo no merece la pena, ni tampoco yo. Nadie lo vale.-
- Tengo un mundo gris a mis espaldas... al menos no es oscuro. ¿Quieres venir conmigo?-
- ¿Cuánto tardaría en volverse oscuro como este otro? -dijo Sujeto2 volviéndose sobre sus hombros.
- Tan pronto como nos cansemos de pintarlo y reciclarlo, supongo. -contestó Sujeto1.
- El gris es un color tan triste como el negro. -
- Hasta hace cinco minutos no tenía idea de que hacer con esas pesadísimas latas de pintura apiladas allí...- exclamó señalando unos enormes y brillantes tarros plateados.

Y pintaron. Con pinceles y rodillos... a veces con las manos. Pared por pared.
Pintaron el cielo y el suelo del color que ellos quisieron. Todos los días era un nuevo desafío, una pulcra y extensa pared gris por cubrir.
Y en esos viajes de ida y vuelta a los aparentemente interminables tarros de pintura, aprendieron.
ENTENDIERON.
Sujeto2 entendió que el mundo no es tan oscuro como lo pintan, sino que uno puede elegir los colores de la acuarela si así lo quiere. Y Sujeto1 entendió, al fin, el porqué de todo lo que le había ocurrido.
Ahora todo cobraba Sentido. Había estado esperándolos todo este tiempo. Buscándolos, a paso de caminante... todos los días. Acercándose... desde el otro lado del muro.

Ángelos
jueves, 5 de agosto de 2010 |

Más que 1000 palabras .01


A veces sobran, a veces faltan,
a veces nos excedemos... otras simplemente no alcanzan.
Esto siento, ahora mismo... y
más que decir mil palabras, prefiero que veas lo que mi mano (esa que quiere acariciarte YA) quiso escribirte.

Ángelos
domingo, 25 de julio de 2010 |

Observación

Dicen que mejor solo que mal acompañado.
Dicen que las malas compañías estropean almas ajenas, que oscurecen el brillo de uno. Pero yo creo que todo concepto medible -lo bueno y lo malo, lo bello y lo no tanto, lo poco y lo mucho- es relativo.
Está sujeto al ojo que lo observa, ¿no es así?
Y pensando en esos ojos... conseguimos una abrumante -y esperanzadora- suma de más de 6 mil billones de miradas distintas. La diversidad de miradas, y de conceptos que podemos conseguir, es hermosamente enorme.
Pero volviendo a ese asunto de "lo malo..." ¿Quién puede señalar, o hacer entender al otro, sobre lo malo que es algo o alguien? ¿y si resulta que la otra persona simplemente no quiere verlo? ¿Y si resulta que somos nosotros los ciegos?
Podría volar en círculos sobre este tema durante días, cual ave carroñera, y no llegar a nada en concreto, pero espero aunque sea con esto, dejar un rastro de migajas para que alguien pueda simplemente encontrar el camino adecuado.
Yo sigo intentando quitar de Mi Gente aquellas cosas, modos, vicios y pensamientos que SE que hacen mal al cuerpo, al alma y a la vida. Intento, a veces fallando, a veces dejando una mínima marca, aunque la espada de mi voluntad está algo mellada.
¿Por qué a veces cuesta tanto ponerse en los zapatos del otro?¿por qué a la gente parece costarle algo tan fácil como tomar una mano que quiere ayudar, o tender una mano para ayudar?
Lo malo, lo bueno, lo medible, lo que vale para mí o para el resto, lo que dura y los sueños...
¿Por qué al mundo le cuesta tanto ayudar y dejarse ayudar? ¿Por qué bajan los brazos tan fácil como respiran, cuando se trata de creer en sí mismos y en los demás? ¿Por qué cuesta tanto cumplir con el bien, empezando por uno, para mejorar el todo donde queremos vivir?
...
¿Por qué no me he rendido todavía cuando las esquirlas de mi espada han alcanzado a mi alma y a mi corazón?
Aún no lo se... ¿Importa?
No creo que me rinda fácilmente, así que por mí el mundo puede seguir enfermando de estupidez y perder las esperanzas. Puede que ni se note ni importe lo que hago... ¿pero que otra cosa puedo hacer, sino seguir intentando?

Ángelos
lunes, 19 de julio de 2010 |

Imagen



Fuma en la ventana,

a la luz de la luna,
a un costado de la cama.
El aire cálido lo roza,
insoportable,
viniendo desde otro continente,
de ultramar,
desde un desierto.
Un aire que aunque no quiera,
no para de acariciarlo.

Fuma con bronca y culpa.
Bronca por no tener a su amor,
a su mitad ahí, a su lado,
bronca con Dios,
con la vida, la distancia
que con cada pitada
no quiere disminuir,
bronca con el mundo
por tenerlos separados.
Y culpa porque bien sabe,
que a su amor le PARTE EL ALMA
cada cigarro que toca sus labios.
Culpa porque no es el vicio que quiere,
ni necesita, ni sirve,
pero que cree que no puede evitarlo.

Quiere llorar, y no puede,
todo el agua de su cuerpo
parece haberlo abandonado;
pero no, el bien lo siente.
Siente el cuerpo empapado.
Y en su piel blanca,
ante la noche,
destellan imperceptibles,
pequeños brillos perlados.

Termina con un suspiro
con ese vicio asesino,
y siente que hay vacío.
Su amor no se ha presentado,
ni del humo,
ni del molesto aire cálido.

No puede llorar, no,
y entonces mira su mano.
Ahí esta, en su anular,
ese pequeño lazo plateado.
Cuatro letras hacen magia,
y entonces ahí... el llanto.
Cuatro letras hacen tangible
ese cuerpo tan deseado.
Y se dibuja una sonrisa,
entre esos prominentes labios.

Llora y ve la ceniza,
de su reciente vicio apagado.
No está ahí su alegría,
ni su amor tan esperado.

No es su piel, ni su sonrisa,
ni su voz, ni sus caricias.

Sabe que el momento está cerca,
"en la vida todo llega",
y los días son contados.
Él espera y así respira...
aire de enamorado.
Abraza su almohada e imagina,
la piel de su amor amado.

Y lejos, pero no tanto,
su amor mira una foto,
toma el tubo con su mano
donde reposa brillando
un pequeño lazo plateado.
Marca un número y espera,
una voz del otro lado:

"Hola amor, hola mi vida
no sabes cuanto este día
mi alma te ha extrañado".
"Me duermo" dice su amor.
"Descansa, estoy a tu lado"
"Si, te siento. Estás acá."
"Eso mismo. Tomando despacio tu mano.
Eso mismo, ahora duerme...
...que yo te estaré cuidando."

Ángelos
domingo, 11 de julio de 2010 |

¿Qué es?




¿Cómo es que el agua se siente tan cálida?
Creo que es un manantial... pero no, no veo ni una sola nube de vapor.

¿Y esa música?¿Es un piano? Me está invitando... me invita a cerrar los ojos, a relajarme, a olvidarme que existen los problemas...

¿Qué hace un pianista, tocando su piano en medio de este claro, en el corazón de este bosque? Debo de estar soñando.

¿Ilógico? ¿Qué es lo ilógico o lo lógico en este mundo tan (inevitablemente) venido a menos, con tanta gente que camina por caminar, sin ver a su alrededor, sin contemplar, sin escuchar, sin sentir...?

Esa música... ¿qué es lo que me está pidiendo?
Siento como se acerca, y me rodea. Mi piel se eriza, se me escapa un suspiro. Y como el rayo de sol más cálido, me toca en el rostro, acariciándome...

¿Quién es? No puedo abrir los ojos, pero no siento ni una mínima partícula de miedo en mí. Al contrario, siento paz, siento mucha paz.

La música me habla, con una voz que me provoca otro suspiro... ¿me habla?
Me pide que me tranquilice, que descanse... "Mañana todo estará bien, duerme"

El pianista... esa melodía la he oído antes, ¿o habré de oirla en algún momento particular y mi alma (que todo lo ve y todo lo ha vivido ya infinidad de vidas) reconoce cada nota?

Un perfume llena mis pulmones.
No es agua de manantial, ni hierba verde, ni brisa fresca. Es el aroma de una piel, un perfume tan bello como ningún otro.

Es ese perfume... es esa música... es esa caricia...

Ángelos
jueves, 8 de julio de 2010 |

Cantando bajo la lluvia

No me acordaba, sinceramente, de la última vez que lo había hecho.
Años pasaron, de eso estoy seguro.
Mi hermano había salido, la casa era toda para mí.
Me quité las prendas una a una, mientras caminaba cerrando persianas, encendiendo y apagando luces al entrar y salir de las habitaciones.
Me vi en el espejo de tres cuerpos del botiquín del baño, corrí la cortina, y me metí a la ducha.
En mis ojos estaba grabada una sonrisa, en mis oídos unas risas y una voz que me repetía una dulce frase.
De verdad, hacía años que no pasaba, y me sorprendí a mi mismo cuando de repente, sin esperarlo... empecé a cantar, bajo las gotas más que cálidas de la ducha.

AÑOS hacía, de verdad -si, se que lo dije varias veces, pero es lindo redescubrirse la voz luego de mucho tiempo, ¿no es así?-. Y no, no quieran saber si afinaba o no a las notas (uno siempre cree que el agua de la ducha lo transforma en un talento de la música internacional) o qué es lo que estaba entonando... lo importante es que luego de un día horrendo, donde me enteré que a menos que exprima mis neuronas a un 200%, varios exámenes corren riesgo de ser perdidos; y mientras esta mañana me preguntaba: ¿quién en su sano juicio tiene la cabeza lo suficientemente iluminada para rendir 5 endemoniadas materias en 3 días? ahora, tranquilo y sonriendo me pregunto: ¿porqué no canto así cada vez que me doy el lujo de darme una ducha?

Así que en vez de preocuparme por materias que solo se pasarán estudiando y rindiendo, me voy a ocupar de cantar día tras día en la ducha, afinando o no, en el idioma que sea o sólo tarareando, o porqué no improvisando mis propias melodías y letras.

No me acordaba, sinceramente, de la última vez que ví todo con semejante claridad, y que, sin perder de vista la responsabilidad enorme que tengo en tan corto plazo, pude disfrutar de momentos míos y mínimos como una simple ducha.

¿Quién nos manda a hacernos mala sangre, a espesarnos la circulación con cosas que tienen una solución?
Hay que cantar bajo la lluvia, un día cualquiera, sin importar que tan ridículos sonemos... y disfrutar de ese y tantos momentos que, por el sólo hecho de estar vivos, debemos de valorar con todas y cada una de las fibras del alma.

Ángelos
viernes, 2 de julio de 2010 |

Tiempo al tiempo




En estos últimos días (por no decir semanas) he estado inmerso en un tintineo constante de relojes, marañas de agujas por todas partes... y no, no he consumido ninguna sustancia alucinógena (a menos que litros y litros de café se consideren dentro de esa descripción).
Bueno, también he estado atacando -y aun sigo- al invierno y al frío con un suplemento vitamínico efervescente durante los almuerzos. Pero no es lo que como lo que me quita el sueño últimamente. Es el tiempo. El tiempo que se me rie en la cara, como al resto del mundo, y se mueve hacia donde quiere, cuando nosotros solo lo vemos dar vueltas y vueltas sobre el mismo eje.
Rotando sin rotar... los días y las noches pasan; y si bien me resulta sorprendente que ya estemos en Julio, cuando parece que ayer pisamos Enero del 2010, no me sorprende darme cuenta que en un pestañeo más, cuando querramos acordar, se termina esta hermosa docena de experiencias varias, que viene en caja de 30 comprimidos de 24 hs.

Dormir (lo suficiente -aunque a alguien no le parezca así-), despertarme, desayunar, ir a cursar, rendir (y hacerlo bien, si las cosas se encaminan), volver de cursar, almorzar, pasar la tarde con sus miles de mates y sus actividades varias según el día, despeje de mente (en lo posible), cena, ducha, dormir de nuevo...

Uno podría decir que ese cronograma en 24 horas cuadra perfecto, pero vengo teniendo días de 27/30 horas hermosos... y en cualquier momento creo que haré uso de mis Jueviernes, mis Lunartes o mis Mariércoles...
Nobleza obliga... el tiempo parece correr, a veces va lento al estilo tortuga de Pehuajó; y aunque parece que nunca lo voy a llegar a alcanzar lo sigo de cerca. A veces acorto la distancia, otras lo pierdo de vista, pero lo siento ahí. Y no pienso dejar que se me escape.
Cronometrarlo no serviría de nada... pero haré valer mi caminata, y no dejaré en el tintero ni tiempo ni esfuerzo perdido...

Tiempo al tiempo ...y paso a paso lo voy a dejar agitado, agarrándose el pecho, kilómetros y kilómetros detrás de mí.


Ángelos
miércoles, 16 de junio de 2010 |

Bohemio Gris: Llueve en la Ciudad de los Vientos

Llueve en la Ciudad de los Vientos
llueve en las calles,
en las veredas
llueve y parece que quiere parar,
pero no, no se detiene.
Frías, finas y contínuas
son las gotas que molestan,
mojan, enferman y aceleran
el paso de los que, como yo
caminan por estas calles atestadas.

Humo y vapores,
de alcantarillas y pulmones,
de cigarros enviciantes
se arremolinan sobre las cabezas
de millares de peatones.
Y yo pienso, con una Rapsodia en mis oídos
¿cómo es que a veces camino
por estas calles, encerrado;
dormito unas semanas,
despierto, y luego sigo caminando?
Me digo: no dramatices,
contesto: es que de a poco me siento asfixiado.

Animal de ciudad a la fuerza,
y la lluvia que sigue cayendo,
mis pies fríos solo quieren
volver a casa, al calor hogareño
pero a la vez corren, esquivan
caminan, aceleran,
pisan baldosas sueltas,
hasta a veces trastablillan.

Llueve en la Ciudad de los Vientos,
pero no hay viento, eso es lo raro.
Y de repente, el invierno
con su frío, mucho frío
que sale de su escondite
bajo baldosas y de los pechos
de los corazones desencantados,
se lleva el calor de las horas
y me deja aquí, grisáceo
en una lista de días
que solo pasarán... caminando.