martes, 30 de junio de 2009 |

Grad°s

Dicen que si uno no toma giros de 360º en algún momento de su vida... todo el hielo bajo nuestros pies... nos lleva a donde se le canta. (Alguna extraña voz interna me lo acaba de dictar, pueden llamar a los Psiquiatras)

...de mi autoría, bastantes días atrás.
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Siempre tuve plena conciencia de que estaba irremediablemente loco, y parte de mi negación a los psicólocos viene de ahí... de saber que no tengo cura, o quizás que soy un loco bueno, quién sabe.

En estos días tan fríos no logré escaparle a la enfermedad; hoy a la tarde la tos me alcanzó en pleno parque (aunque estaba abrigado hasta los dientes), cuando estaba caminando con mi paso característico, como meciéndome hacia los costados, escuchándo música que transformaba ese estanque con animales en un mar extensísimo, de playas blancas y aguas cristalinas.
De transformaciones se trata, si. De tomar giros cuando uno ve que frente hay un risco, una montaña derrumbándose.

Pueden darle a mis palabras el valor que quieran: cómo delirios de la fiebre, o pensamientos desconectados que meses más adelante encontrarán sentido recorriendo las autopistas que conectan mis neuronas.

Hoy, siguiendo un consejo/broma de un muy buen amigo escribí esto... lo que me salió. Porque mañana puede que no me salga decirlo, ¿no?

Digamos que el giro que tomo no es de 360° (al menos no por ahora), pero el cambio se va apoderando de mí, porque así quiero que sea, porque me hace bien, me hace feliz ser una mejor persona... tener cerca a mucha más gente por entender que no hay cosas malas y buenas... sino cosas buenas y cosas no tanto.

Un abrazo a todos, y disculpen si los abandoné unos cuantos días. De todas maneras, les aviso... puede que me ausente, la gripe quiere bajarme y la única manera de evitarla es, ni más ni menos que descansar.

Otra disculpa para todos aquellos que se hayan mareado con mis palabras, no se si siguen una línea coherente... pero nadie juzga coherencia por estos lados... ¿o sí?

Ángelos
domingo, 21 de junio de 2009 |

Fibras Musicales [3]

Perdón parece ser... la palabra más dificil (termina el estribillo de una canción), y quizás internamente -aunque exteriorizándolo por este medio- quiero pedirle perdón a aquellas personas a las que lastimé, lastimo y lastimaré... A esos que tienen que soportar mis idas y vueltas, mis confusiones y mis enojos (como en los últimos días).

Esta fibra musical tiene un tinte ardiente, como si estuviera cubierta de fuego...
Aprendamos a disculparnos (con el resto y con nosotros mismos), porque no queremos que las alas se nos consuman con las llamas... ¿o si?



Sorry seems to be the hardest word
(Blue junto a Elton John)

What have I got to do to make you love me
What have I got to do to make you care
What do I do when lightning strikes me
And I wake to find that you're not there

What do I do to make you want me
What have I got to do to be heard
What do I say when it's all over
And sorry seems to be the hardest word

It's sad, so sad
It's a sad, sad situation
And it's getting more and more absurd
It's sad, so sad
Why can't we talk it over
Oh it seems to me
That sorry seems to be the hardest word

What do I do to make you love me
What have I got to do to be heard
What do I do when lightning strikes me
What have I got to do
What have I got to do
When sorry seems to be the hardest word



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Perdón parece ser la palabra más difícil. Aunque no se, quizás "extrañar" sea algo más complicada... porque el perdón se puede dar aún a la distancia... ¿pero quién te quita la extrañitis sino la misma persona a la que extrañás?

Divago, si... pero al menos el perdón ya lo he dejado plasmado.

Ángelos
jueves, 18 de junio de 2009 |

Confesión

Y volves a mi después de no recordarte por un par de días.
Aunque si lo pienso ...en mis noches tu recuerdo se abrazaba cuidándome el sueño.

Tus palabras vuelven a acariciar mi conciencia y tu recuerdo. Internamente me he estado preguntando dónde estabas, qué hacías, si estarías pensando en mí.
Me siento algo culpable por quitarte algunas horas de mi centro ...pero tener a mi familia toda reunida de nuevo me hizo olvidar del mundo, pero no ...de vos no. No, porque la más mínima milésima de música que oía me recordaba a vos. Y no pude decirlo.
Me permito extrañarte, te confieso, para poder abrazarte cuando llegue el momento.
Y caminando por las calles escucho esas canciones compartidas, mientras tu figura aparece en las vidrieras reflejada; destellos de tu sonrisa grabada en mis retinas opacan al sol de otoño, a las lámparas más luminosas, a las caras más felices. Luego sueño despierto mientras camino, y si por descuidado fuese atropellado, mi alma no se alejaría de este mundo hasta tomar posesión de tu almohada, de tu boca, de tu piel ...sin culpas, sin esperar, sin tristeza, ni tiempo.

Confieso que deseo decirte lo que siento abiertamente, expandir la razón de mi felicidad al mundo, de saber que te encontré y me encontraste ...pero que estamos lejos y tenemos que esperar.
Que la espera es una prueba tan dura como pocas ...y juré a Dios no rendirme nunca, no hasta que te tenga en mis brazos. Luego bien puede venir un rayo, directo del cielo, a desconectarme la vida.
Confieso que morderme la lengua ya no me sirve, para evitar que mis labios siquiera susurren lo que el corazón grita.
Confieso ...Confieso ...Confieso que estoy camino a tus brazos.

Y ni el juicio final podrá detenerlo.


Ángelos
domingo, 14 de junio de 2009 |

Esencia Alada

Un Jueves frío, en Junio de 2007, una voz interna que había estado hablandome por algun tiempo (hoy me pregunto cuanto fue el que estuve ignorándola) se presentó en palabras, a causa de algunas nubes que le hacían de espejo a mi ánimo.
Todo esto, como consecuencia de alguna que otra experiencia de vida, transformada en experiencia para prestar, regalar y etcéteras.
Y parte de ello es también ese viaje que tanto me muero por hacer algún día... aunque aún me pregunte si es un viaje físico o espiritual... para encontrarme en el mundo... o simplemente si estoy escapándole a algo (entre nos, no me gustaría darme cuenta que esta última razón es la real).
A veces sufrí, sin llegar a ser esquizofrénico -puedo jurarlo-, una Dualidad insoportable que me ha dejado desestabilizado de una manera que, estoy seguro, a todos alguna vez nos ha pasado. Pero gracias al cielo siempre hay manos y amigos a los cuales aferrarse, teniéndolos ahí para cuando no logro saber hacia donde está el camino.
El camino... el camino que hace un tiempo me puso un umbral, una decisión sobre mis hombros que pesaba demasiado. Eso de dejar atrás el Peter Pan y cruzarlo, porque algún día tenía (o quizás aún tiene) que pasar.
Pero no todo es color de cielo, no. Hay días en los que no me alcanza con sólo respirar para sentirme bien, necesito gritar al mundo y desgarrarme la garganta para saberme vivo... y liberado de esos dolores mínimos que se agrupan en masa para molestarnos el alma.
También tengo dudas, como todo ser humano, y a veces tengo miedo de traicionarme, ya que uno es el humano y otro el escritor... aunque ambos formen parte del mismo cuerpo, y el Ángelos sea quien pone en palabras lo que su susodicho con nombre y apellido no logra hacer del todo bien.
Al final siempre termino dandome cuenta que para poder seguir con esta vida electrónica, con mi vida real, y ayudando a los que lo quieran (a veces no) todo termina siendo una cuestión de...
Vivo hablando de la tolerancia, pero hay algo con lo que no puedo siquiera intentar serlo: ese mal sin nombre pero que afecta a muchos, dejando un triste consuelo a aquellos que luego de sus partidas seguimos acá, vivos, preguntándonos ¿porqué no lo ayudé cuando pude?¿porqué no se dejó ayudar?. Todas esas situaciones que se nos presentan en el día a día, esas que queremos afrontar y esquivar, cosas que decir... esas palabras atascadas que nos lastiman dentro y nos hacen pensar si merecemos realmente la confianza del otro.
En algunas ocasiones me he visto luchando ciertas batallas, debo decir que hay una en especial a la que me he prometido asistir así sea un fantasma pálido y transparente (sin desmerecer a ninguna de las otras, claro está). Cabe aclarar que de esos enfrentamientos recibo heridas mentales o psíquicas, porque para heridas físicas bien puedo hacer una lista gracias a mi no muy poco evidente torpeza.
Casi terminando, vale poner en evidencia que hay ciertos entes "anti-ángelos" que viven desmereciendo las capacidades del resto, tirándoles el mundo abajo, queriendo hacer que el universo entero se de cuenta que no existe libertad alguna, que no tienen que ser mas que pensadores de números y no de valores, esa gente "narrow-minded" con la que me topo día a día y son especialistas en atar grilletes a los pies de aquellos que quieren permitirse volar un poco en libertad.
Este principio de año vino con un deseo, una versión nueva de mi mismo, con todos esos chiches, agregados y desagregados que siempre traen las nuevas versiones, pero con un deseo en particular: ser una mejor persona, ser un iman en positivo que solo atraiga cosas positivas. Y puedo decir en este momento -a mitad del año- que si, que lo estoy logrando. Mucha gente nueva y buena ha aparecido gracias a este sitio, a este alter ego. Otros se han acercado a mi, algunos cuantos se alejaron. Sobre todo, yo mismo me he acercado a quien realmente soy gracias a este Ángelos que hace ya DOS AÑOS que nació, dio sus primeros pasos y remontó vuelo.

No pretendo ponerme un manto de misticismo, para nada. Solo quiero mostrarle a la gente que no hay que bajar los brazos, que hay que aceptar las diferencias, que hay que ayudar al resto con lo más mínimo que se pueda (y con lo más máximo también).
Y si por hacer eso me tildan de estúpido, de ingénuo, de creer en cuentos de hadas... yo les digo: los entiendo, siempre es más fácil creer que no hay posibilidades, que la gente buena no existe, que el mundo se fue a la mierda, que simplemente hay que bajar los brazos.

Dos años llevo de intentar plasmar mis experiencias y esperando esperanzado que ayuden a alguien más, y que despierten en el resto las ganas de ayudar, de creer y de seguir... esa es la Esencia Alada a la que me refiero.

GRACIAS A TODOS LOS QUE ME SIGUEN, ME LEEN Y ME IGNORAN.... HACEN DE MI UNA PERSONA MÁS FUERTE.


Y que sea por las risas ...(y por muchos "2 años" más)

Ángelos
lunes, 8 de junio de 2009 |

La madurez divide a la Pangea

Lejos de mirar un núcleo de lava ardiente cuando bajo la mirada hacia mi abdomen, hoy voy a usar esa dicotomía -para variar- para hacerme entender... o al menos intentarlo.
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En este último tiempo (años, meses, días; lo dejo a elección vuestra) he sentido más que nunca el peso de esta madurez que se intenta instalar en mí, la misma que hace un tiempo atrás salía de la boca de mi madre, en forma de advertencia, como una nueva -y entonces futura- montaña a escalar.
Y realmente siento como si estuviera de pie en mi propio continente, logro ver como la tierra se abre bajo mis pies, se separa, se reacomoda, se vuelve a separar... Una original Pangea en pleno siglo 21.
¿A que quiero llegar? A que he visto gente separándose horrores de mi, otros acercándose como jamás lo hubiera esperado. Algunos más, simplemente hundiéndose en las aguas, desapareciendo ...otros quedando atrapados entre placas sin poder escapar.
Todo está cambiando en mí vertiginosamente, y por ende, mi visión del mundo también. La Pangea que alguna vez fue mi vida quedó en el recuerdo -lo único que no quisiera es encontrarme con una lluvia de meteoritos, aunque ya me he encontrado con algún que otro grandulón que se cree dinosaurio-.
Por lo pronto dejo enterrados algunos fósiles, intento prevenir terremotos mentales, y obvio algunos mares que me dividen de personas sumamente importantes. Y me acepto como un mundo dentro del mundo, también. Porque tengo mi propia Pangea mutando dentro, dividiéndose, hundiendo parte de ella en aguas profundas, reencontrando el sentido de muchas cosas -alguna vez leí que lo sabemos todo, sólo tenemos que recordarlo-, pero sobre todo redescubriendo día a día que es lo que quiero para mí y para mi futuro -que no va a durar millones de años, así que mejor ser cuidadoso, pero no dormirse-.

Divido la tierra, absorvo las aguas,
me lleno de fuego y limpio mi aire.
La tierra vibra bajo mis pies,
se ve una grieta,
ahi va de nuevo...
...continuo cambiante.

Ángelos
jueves, 4 de junio de 2009 |

Advertencia al Desamor

El otro día... charlando con Fer, un muy buen amigo... salió el tema de la extrañitis que sobreviene a una pérdida amorosa. A esa repentina soledad que nos atrapa y nos deja de cama al primer instante. Y la verdad es que también nos deja bastante ciegos, ¿no es así?. TANTO que nos creemos odiados por el mundo, y sobre todo, por la humanidad... la cual jamás nos dará una "nueva mitad" para que se acople a nosotros, o nos hará morirnos solos, viejos y amargados en medio de un bosque, dentro de una cabaña con olor a humedad...
Sí, la mente nos juega trucos cuando el corazón está roto...
Por eso, por la conexión que tengo con mis amigos (que son como hermanos), y porque creo que a todos nos ha ocurrido esto alguna vez, es que les dejo este texto. Lo escribí camino a mi querido pueblo, sobre la combi, el mismo día que había hablado con Fer. A él y a ustedes... mis más fuerte abrazo.

Advertencia al Desamor

A vos que tan lejos parecías estar
justo cuando tu enemigo me abrazaba,
a vos te estoy advirtiendo.

En esos días seguidos de sus tardes y sus noches,
en los que mi manos tocaban su piel, su pelo, sus labios,
en esos días cuando vos no existías.
A vos te enfrento sin vueltas,
te abrazo, te acepto...
Me tenes entre tus garras, las siento
ponzoña airosa de llegar tan dentro,
de helarme el corazón al primer intento.
La victoria que te dio un adios,
cinco letras que me robaron
hasta el más mínimo átomo de aliento.
Y ahora aca te siento,
en el pecho, en mi cabeza...
en todo el cuerpo.

Y así como te siento,
ya te lo dije, te advierto:
aferrate cuanto puedas, disfrutá de tu estadía
pues llegará el día
en que una sonrisa te quite el sustento,
una mano, una caricia
un abrazo o un te quiero.
Y así como aprendí a vivir con vos
aprenderé a reir de nuevo,
escucharé a mis amigos,
miraré el cielo en silencio...
y al encontrarme viviendo,
entenderé que no sos más
que un mal bajo y pasajero.
Lloraré de alegría
por haber tenido aquello,
me harás creer imposible
que alguien me ame de nuevo.
Habrá días en los que caeré bajo,
y no sabré ni que quiero.

Pero hoy te miro fijo,
y como ya dije, te advierto:
aferrate cuanto puedas,
y tratá de disfrutarlo,
ya me verás sonriendo,
en brazos ajenos, rompiendo
ese abrazo venenoso
que alguna vez -como hoy-
tus brazos fríos me dieron.

Ángelos