domingo, 31 de mayo de 2009 |

Por las calles del recuerdo

Mi pueblo no es grande como una ciudad, ni pequeño como una villa... es, podría decirse, un cuadrado de 1 km cuadrado en el mapa de la provincia de Buenos Aires.
Ahí nací, a mitad de la primavera del '86. Ahí me crié, ahí crecí, ahi aprendí a caerme y levantarme... en calles que ahora están llenas de adoquines, cada uno igual al de al lado, masificados y apresados al suelo por concreto y el pasar de los autos de los que circulan por ahí.

Hoy, tan abrigado como en otros otoños, caminé esas calles... mi calle, mi barrio...
Con las manos en los bolsillos, lento, intentando registrar momentos pasados, olvidados (de esos que fueron buenos y malos...pero que fueron). Y como si nunca hubiera pegado "el estirón", vi desde una perspectiva distinta las cosas. Las rejas inalcanzables ahora se veían desde arriba, las puertas más pequeñas, las casas también. Pero no en un sentido de altura... ¿cómo explicarlo?
Hoy ese viejo barrio se sintió distinto, amigable, cercano, como si nunca hubiera pasado el tiempo... pero a la vez pude verme a mi mismo caminando por ahí como un hombre, sin chichones, moretones, raspaduras ni curitas (no al menos de las que se ven).

El frio de este invierno, aunque me trae recuerdo también me trae realidad; es ese proyectil que no hiere la carne profundamente, pero la raspa, haciendo que la sangre salga y se encuentre cara a cara con quien somos en verdad, sin la máscara, sin las mentiras, sin los secretos, sin las omisiones, sin las verdades, chismes o el que dirán.

Hoy caminé por las calles del recuerdo... Y me di cuenta que lo que soy nació en ellas, germinó en ellas... y se abrió paso día a día hasta que cuando me cambiaron de maceta pude crecer como debía, a pesar de que el nuevo sitio no tiene ni agua tan limpia, ni aire tan puro, ni jardineros tan dedicados.

El hoy y el ahora nos marcan la base de lo que seremos.
Por eso digo, para el resto y firmemente también para mi mismo:
¿te vas a quedar de pie viendo como la vida pasa a tu lado caminando las calles, solitaria ...o preferis decir "me animé a caminar y caer, a levantarme y recordar, a olvidar y acertar, a equivocarme y aceptar, a negar y a sentir" cuando alguien te pregunte que hiciste de tu vida?

Caminar POR el pasado,
caminar EN el presente,
caminar PARA el futuro.

Lo he dicho mucho y de muy distintas maneras, lo sigo diciendo... Y algo me dice que seguiré haciendolo.

Ángelos
sábado, 23 de mayo de 2009 |

Un poco de aire

Luego de un comienzo movido, al igual que el año pasado, voy a "disfrutar" de una semana liberada de la carga horaria académica. Y digo disfrutar entre comillas, porque voy a tomarme este tiempo para ponerme al día con todo el trabajo atrasado, y la preparación de dos finales que quedaron del año anterior. Hasta podría decirse que son vacaciones pagadas 7 días y 7 noches... porque cursar en ese instituto no es gratis (y siempre hay algún plus nada amistoso y algo confuso).
Lo bueno de todo esto es que elegí sin dudar el destino donde se va a dar mi estadía -lejos de la Jungla de Cemento, obviamente-. Y dónde mejor que en mi pueblo, en mi casa, con mis viejos, mis hermanos menores... para volver a mi centro y retomar con todo y para todos.

A I R E P U R O ... hace mas de tres meses que mis pulmones lo piden a gritos, y mi cerebro aún más.
De todas maneras esto trae consigo una cierta desconexión virtual, asi que no me van a tener aquí hasta los primeros días de Junio -estoy seguro, esta corta separación les hará tan bien a ustedes como a mí-.

Les dejo a todos muchos abrazos y sonrisas con duración semanal.
¡Nos vemos prontísimo!

Esta vez me toca a mi tomar ...un poco de aire.


Ángelos
lunes, 18 de mayo de 2009 |

"Narrow-minded"

Quizás no estudio tanto como debería,
quizás me preocupo de más por cosas que no lo merecen,
...o me afectan problemas que simplemente escapan al alcance de mis dedos.

Pero hay algo que me quita mi manto de ignorancia, verborragia no académica, y tantas otras palabras sueltas sin sentido... La gente sin tolerancia, acotada, que pretende demostrarse superior al resto, que cree que saber más conceptos es saber más de la vida.
Los estudiantes de inglés usamos una palabra compuesta para referirnos a ese tipo de gente: "narrow-minded" (mente estrecha, digamos).
Y lo más ilógico de todo esto, de este tramo de escaleras de mi vida que hoy me toca transitar, es que personas que creía tener codo a codo resultaron ser tan narrow-minded como otras, y hasta podría decirse que no se llevan nada bien con las palabras tolerancia, modales y prójimo (esta última no solo en el sentido religioso sino en otro que incluya a quien tenemos al lado como persona que tiene una vida separada de nuestro ego, mal humor o frustraciones).
No voy a hacer mucho más larga esta descarga literaria porque sería desdibujar límites que no están muy fijos de todas maneras, pero prefiero seguir divisándolos aunque sean transparentes.

Esto va a pasar, al menos soy consciente de ello. Y llegará el momento en que use mi propia experiencia para alentar a aquellos niños que serán mis alumnos, diciéndoles:

"Se puede, es duro, y hasta llegarán a encontrarse con obstáculos variados, algunos revestidos en piedra, otros en piel... Sean tolerantes, pero no se dejen engañar; desconfíen hasta de su sombra, pero no dejen de vivir custodiados por ella. Corran libres por la vida, felices de su ignorancia, si con ella tienen un sin fin de valores para transformarla en lecciones de vida. Intenten vestirla de inocencia y cuidenla. La extrañaran cuando el trajín de la adultez empiece a acecharlos, recordando lo felices que eran. Sean ustedes mismos, por ustedes y para ustedes, antes que para nadie más. Y abran su cabeza, sus ideas, sus sentimientos... no se queden solo con la superficie, con lo que puede verse, naveguen más hondo. Pregúntense el porqué, el para que y el cuando... Aunque haya mil y un bufones apuntándolos, riendo, gastando saliva en corregir el error ajeno antes de ver los propios.
Sean libres... y dejen al resto serlo
".

Ángelos
domingo, 10 de mayo de 2009 |

Fibras Musicales [2]



Gracias a la vida - Yasmin Levy

Gracias a la vida que me ha dado tanto
me dio dos luceros que cuando los abro
perfecto distingo lo negro del blanco
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes el hombre que yo amo

Gracias a la vida que me ha dado tanto
me ha dado el oído que en todo su ancho
graba noche y día grillos y canarios
martirios, turbinas, ladridos, chubascos
y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida que me ha dado tanto
me ha dado el sonido y el abecedario
con él, las palabras que pienso y declaro
madre, amigo, hermano
y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto
me ha dado la marcha de mis pies cansados
con ellos anduve ciudades y charcos
playas y desiertos, montañas y llanos
y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto
me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano
cuando miro el bueno tan lejos del malo
cuando miro el fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
me ha dado la risa y me ha dado el llanto
así yo distingo dicha de quebranto
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos que es mi propio canto

Gracias a la vida, gracias a la vida


Había oído varias versiones buenas, pero esta en particular -regalo de Mauro (alias Fay)- me llegó en el momento menos esperado, y quizás... necesario.
Agradecer es algo esencial para mí -cada día, por cada cosa- y creo que ver el lado positivo a las adversidades es tener, aunque sea un poco, los pies en la tierra.
Aprender hasta de la más mínima canción, de las personas que nos rodean y de aquello que de vez en cuando nos complica la existencia... y cito:
"Gracias a la vida que me ha dado tanto
me ha dado la risa y me ha dado el llanto"

Gracias Fay por tantas palabras, charlas, delirios y risas... de esas que caen muy bien en plena turbulencia académica... por bajarme a la Tierra en momentos en que vuelo y saco mi estupidez animal para querer llevarme al mundo por delante, por ayudarme a creer que puedo y crecer día a día un poquito más...

Ángelos
miércoles, 6 de mayo de 2009 |

3 cartas... 3 personas (3)

"A veces despedirse es algo necesario para el corazón, para el alma... Despedirse es escindirse tantas veces como adioses se entregan... y si un adiós lleva lágrimas y un final consigo, podemos entregarnos a la esperanza de que alguna vez, en algún lugar o quizás en un sueño -porqué no- tendremos la posibilidad de sacar del perchero las palabras que habían quedado colgadas..."
Sudden Inspiration - 06/05/09
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3) Para un adios:
Siempre creí que no me querías, que no nos querías. Y con el tiempo, al crecer, me di cuenta de que esa era tu manera de demostrarnos, toscamente quizás, que de verdad te alegraba tenernos ahí.
Hoy veo a papá y te veo a vos, abuelo... Veo en él tu incansable mirada, tus manos en sus manos cuando cuida de mamá, cuando hace esos chistes tan únicos como los que vos le hacías a la abuela, en esas meriendas de mate cocido, yo recién salido de la escuela.
Se me escapa una lágrima cuando recuerdo que nunca te fui a despedir... y creo que nunca voy a perdonármelo. Y que si tuviera alguna vez en el futuro la oportunidad de regresar en el tiempo... volvería a vos, a la abuela y a esas tazas nacaradas con sus platos, a esos panes con manteca y mucho dulce... y te daría el abrazo que nunca te dí... El mismo que prometo darle a papá la próxima vez que lo vea. Porque los abrazos nunca, pero nunca vienen de más. Y menos si el amor está impreso en cada segundo de contacto.

Espero verte allá arriba, espero me cuides y me guíes asi no cometo errores que perduren en el tiempo... nunca más. Hasta siempre, te quiero mucho, de verdad.

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Ángelos
martes, 5 de mayo de 2009 |

3 cartas... 3 personas (2)

"Saber perdonar es algo que no se trata de orgullo o de soberbia, es cambiar de médico y darnos cuenta que esa herida sí podía cerrarse, aunque la cicatriz nos quede marcada a fuego en la piel..."
Sudden Inspiration - 05/05/09
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2) Para un amigo:
El día en que tu boca envenenó nuestra hermandad se me cruza en el camino cuando salgo a la calle, 7.15 am con rumbo académico, y el instituto donde estudias me saluda en silencio, cuando ni siquiera hice dos pasos.
22 benditos años... Y ese puñal que hirió como ninguno.
- Es complicado- soles decirme.
- No podes evadirlo, no todo es como antes, ¿sabes?-
- Me resulta difícil de entender...-
- La gente cambia, pero debajo de los cambios sigue siendo la misma-.
No se muy bien como sigue esta historia, hermano. Pero hay que resolverla. Los finales abiertos y las heridas sin cerrar son más complicados de sobrellevar que una charla entre adultos... porque eso somos ahora.
Y apelar a los niños que fuimos no va a retroceder el tiempo. Aunque volver a esa confianza y comprensión ciega que teníamos es algo que debería ocurrir.
Ahí debajo de los raspones y heridas tienen que estar, de los chichones y cicatrices, el abrazo que hace mucho no me das y la razón de ello, si es que existe alguna.
Volvamos un segundo a cuando eramos gemelos... y nos entendíamos como los superhéroes que algún día seríamos, con un cruce de miradas. Detengamos el reloj y los puñales, hagamos que el veneno se diluya.

Estoy dispuesto a intentarlo, pero son dos los que se necesitan para esto.

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Ángelos
lunes, 4 de mayo de 2009 |

3 cartas... 3 personas (1)

"Cada cual proyecta en lo que espontáneamente escribe aquello que está más en la superficie de su vida"

Y de esta frase salida de apuntes académicos (benditos sean), he decidido darle rienda suelta a mis latidos, de los cuales han resultado estas cartas, que arrojo al aire como pétalos, y que estas palabras llenas de mí, de lo que soy hoy, lleguen -aunque los destinatarios jamás lean esto- a quienes les deben llegar...
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1) Para un amor:
Escucho una canción que alguna vez fue nuestra. La escucho y aprovecho que estoy volando en una nube de nostalgia para permitirme dos segundos abrazando tu recuerdo. El momento en que cada uno descubrió luz en el otro... vos en mi sonrisa, yo en tu voz.
"Somos ángeles con una sola ala", solías decir. Y ahora que ya te tuve, que ya me tuviste, ahora que hace mucho que no toco una piel ajena, te descubro en mis sueños de manera recurrente, ¿porqué? me lo he preguntado por días -con sus noches- enteros. Y este insomnio pegado a mi almohada... Que me hace escribirle al aire, simulando que te escribo de verdad.
Quizás nunca leas esto, pero quiero que sepas que hoy, mi yo de hoy, recuerda con una sonrisa los sueños compartidos, todo eso que alguna vez llamamos "nuestro".
Ahora me toca a mí quedarme con una cartas sin respuesta. Y no hay culpables de ello, puesto que así debe ser.

Hasta siempre, Hikari...

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Ángelos