lunes, 30 de marzo de 2009 |

Mensaje en una botella

Cuenta una historia por ahí, que un hombre se perdió en el mundo, se desconectó, se alejó, perdió el camino. O quizás lo corrieron del mapa, lo desconectaron y lo alejaron.

Eso no es lo importante, porque ya estaba hecho, estaba ocurriendo, ya no podía cambiarse.
La cuestión en la historia es lo que el individuo hizo.

Sabiéndose alejado e incomunicado, náufrago en una isla enorme situada entre dos enormes océanos, no hacía otra cosa que sobrevivir. Recogía leña todos los días, se aseaba, recorría y reconocía el terreno, recordaba lecciones aprendidas para no olvidarlas -la soledad es traviesa y puede hacer de un coco un loco-; pero entre todas esas tareas, había una que jugaba un papel vital para su supervivencia. Miraba una foto del rostro que siempre llevaba consigo:
su otra mitad. Se limitaba a mirarla ni bien se levantaba, cinco minutos -aunque podría ser una hora, su reloj se había perdido durante el naufragio- y luego echaba a andar.

...ah ...la historia, si. La historia cuenta que tenía una botella de vidrio negro, con una forma inusual.
Un día, decidido, escribió un mensaje
importantísimo. No pedía que lo salvaran, en lo absoluto. Decía las palabras que la distancia y el naufragio le prohibían decir. Era completamente consciente de que aquel mensaje jamás (nunca) llegaría; no por pensar negativamente, sino por saber que el mar es muy grande, y también dudaba de la resistencia de la botella.
Pero así como existen dudas, también existen certezas, y en su interior podía sentir acercarse aquel encuentro (que se parecía mucho a un reencuentro), donde tarde o temprano el mensaje de la botella sería expresado, palabra por palabra, susurro a susurro, entre besos, dosificado, jugando con su pelo, abrazados,
entre picardías y triples equis.



No se preguntaba el
porqué, porque ya estaba hecho, estaba ocurriendo, ya no podía cambiarse. Ya había arrojado la botella, surcando el aire hacia el enorme océano que los separaba; y junto con el mensaje, como una invisible envoltura, había dejado parte de aquel extrañar a su mitad, aunque no pasaría mucho tiempo antes de tener que volver a buscar otra botella...

Ángelos
domingo, 22 de marzo de 2009 |

Plumas Darwinistas



"Aunque el mundo este cambiando, yo seré siempre el mismo..."

¿?

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Todavía cuando comienzo a escribir y releo la frase de cabecera me insulto a mi mismo, preguntándome ¿de dónde salió? ¿cómo terminó entre mis notas? ¿la habré escrito yo?
Y aunque no encuentro las respuestas, hay algo que si sé por seguro: esa frase me parece una total mentira.

Quizás esté explorando entre mis plumas darwinistas, pero creo que adaptarse al cambio del mundo es necesario para no ser aplastado por él. Y si, no niego que me prometí alguna vez no dejar de ser quien era -en esencia-, pero me siento, sin culpas, muy a gusto con quien soy ahora; defectos y virtudes al hombro, amores y desamores en el pecho y otras tantas cosas más que mayoritariamente anidan en mi cabeza.

Es posible que el sentido de todas estas palabras cobre fortaleza más adelante, en medio del trajín académico del año, o tal vez sea ese trajín el que provocó el escape de estas palabras repentinas.

El que fui está parado al otro lado, y aunque se lo ve cabizbajo ambos sabemos que ya ha cumplido su parte. Él conserva en sí parte de mi tristeza y mis temores. Yo ya me he librado de ellos y me permito seguir.
Empezar un año académico que promete, que se intuye movido, desafiante y lleno de nuevas cosas por aprender.

"Aunque el mundo esté cambiando, yo seguiré siempre mi camino..."

Sí, así es como debía ser.

Ángelos
viernes, 20 de marzo de 2009 |

Contradiciendo (al Mundo)

Una noche fría
pero yo siento un calorcito...
andando como alma errante
aunque con rumbo y destino
pareciendo portar un silencioso corazón
que en realidad galopa como loco
desprevenido e ido
estoy atento a cada detalle
pensando en mil y un cosas
y sólo con tu nombre en mis labios


Andando en dos ruedas, las manos desafiantes para con la gravedad se esconden en los bolsillos.
Nuevos acordes suenan en mis oídos; mi mente adora estos paseos nocturnos.
Llegamos a una tregua hace algún tiempo:

Yo, la dejo respirar aire fresco y estirarse a gusto.
Ella, se amansa y me permite reacomodarla, limpiarla y repararla.

Simbiosis, que le dicen.

Ambos somos pícaros y nos gusta jugar con ello.
A los dos nos entretiene ese sutil (pero firme) juego de contradecir al mundo.

Ángelos
jueves, 19 de marzo de 2009 |

Desconecta2 (1)


Hace frío. ¿Estaré yendo muy rápido? La noche está estrellada.
Quisiera poder estar mas allá del mar. Esta canción no me gusta.
Creo que quiero un helado. ¡Qué lejos estoy de casa!
¿Estará mi amigo despierto? Estos árboles me recuerdan a la plaza del pueblo. ¿Me irá bien este año?¿Qué es ese olor?¿Y si me asaltan?
¿Qué estará haciendo en este momento? Debería haberme abrigado más.
¡Esta piba canta tremendo! Mañana debo levantarme temprano.
¿Quién me manda a mí? ¡No vas a volver a pisar ese lugar!
¿Le dije
te quiero antes de colgar el teléfono?
Tengo que retomar la novela lo antes posible. El 23 empiezo segundo año.
No puedo no barrer la habitación mañana. Creo que ya no quieren verme allí.
La beba tiene unos ojos hermosos. ¿Cómo me habré lastimado el pulgar? (...)



Nota mental: recordar hacer este proceso de vez en cuando, es la mejor forma de organizar las ideas que has logrado encontrar.


Ángelos
martes, 17 de marzo de 2009 |

Un Comentario Sano

Sin quitarle voz ni voto a ninguno de los lectores de este blog, siento la necesidad (y debo decir también el orgullo) de compartir las palabras que recibí en el día de hoy, sobre el posteo anterior.

Hace ya unos meses me había visitado Ana, desde su blog Ni Pies ni Cabeza, y este año se unió a ella Mariajo, desde Mi Estrella de Mar. Ambas padecen de Sensibilidad Química Múltiple hace ya mucho tiempo y sufren el tener que estar atadas a una mascarilla para poder respirar mejor (y aún así, están lejos de hacerlo como nosotros podemos).

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Mariajo, Comentario en "El Mal sin Nombre":

Te entiendo perfectamente. Lástima que la gente hasta que no enferma no se detenga a pensar y concienciarse (tanto por su salud como por la de los de los demás que comparten su entorno, y el Planeta).

Recuerdo antes de pasar a afectarme la Sensibilidad Química Múltiple severa que desde hace años padezco, o sea, antes de que el cuerpo se volviera loco con la prácticamente totalidad de químicos que me rodean (conservantes, colorantes, etc. de la comida ; añadidos al agua del grifo ; la contaminación , las colonias ; los detergentes y suavizantes para lavar la ropa ; los productos de aseo personal, los de limpieza del hogar, etc. etc.), ya antes había empezado todo mi ser a dar "toques" en cuanto a "algunos químicos" de mi entorno de entonces.

El peor, con mucho, era el de los miles de componentes del tabaco. Lo pasaba fatal y me daban unas migrañas horrorosas que me dejaban en cama días, inutilizada y sin poder ni comer ni beber nada hasta que pasaran.

Pero lo peor era ver lo mucho que fumaban mis hermanos (varias cajetillas al día llegó a fumar uno de ellos, hasta que por fin parece que lo dejaron) y a pesar de explicarles lo mucho que me afectaba, estaban tan enganchados que preferían no vernos, a dejarlo (o supuestas soluciones intermedias, que a mí no me "solucionaban" nada dado que se iban a fumar a la ventana pero al acabar y volver a la habitación venían oliendo a tabaco de manera horrorosa, aparte de que la habitación de la ventana quedaba con un olor tremendo a humo).

Son ambos tremendamente inteligentes, pero en ese terreno no podias ni nombrar el tema porque aparte de que se enfadaban, sus explicaciones sobre este tema eran de lo más tontas y peregrinas. Increible.

No sabe nadie la rabia que da este tipo de actitudes de gente en principio sana, para alguien que tiene que cuidar con mucho esfuerzo de su salud y no hacer ningún tipo de exceso por enfermedad (y también por convicción de que, independientemente de la genética de cada uno -mejor o peor-, tenemos el deber de que aunque vivamos dos días, mejor hacerlo con calidad y poniendo de nuestra parte para no caer de la peor manera, que atrayendo los males que los malos hábitos acarrearían).

Y el colmo fue un caso muy llamativo de un ex-compañero de trabajo, que decía que no pasaba nada por fumar y que "si te tenía que tocar algo -a nivel de salud- pues que tocara". Y eso lo decía mientras se jactaba de que su mujer llevaba 2 años con un cáncer de pulmón en cama, con oxígeno y ahogándose (ella, también fumadora) y decía que cuando volvía él a casa de trabajar iba a la habitación de ella a verla ¡mientras fumaba! (nota: a mi me llegó este tipo en el trabajo a hacer alguna cosa para, según él, que yo "me acostumbrara al tabaco", que era de denuncia, como encenderse un cigarro en mi presencia, a continuación aspirar el humo, acercarse a pocos centímetros de mi cara -nariz con nariz-, y a continuación expirar en círculos todo él para que yo no pudiera escapar de ese humo que él ya sabía que a mí me ponía tan mal...

Al poco de ello tuve que abandonar el trabajo por agravamiento de mi cuadro con los tóxicos, y no volvi ya a recuperarme.

La puntilla me la dio un taxi en que alguien había fumado un puro, y yo entre para ir a mi trabajo (ya no me tenía de pie lo suficiente como para cojer el transporte público).

En fin, Ángelos, que acabas de dar sin proponértelo en uno de los temas por los que suelo saltar cual resorte. Me harté de, por intentar ser "tolerante" (que es a lo que los fumadores apelan cuando les dices que, por favor, no fumen en tu presencia, ni traigan ropas llenas a humo de tabaco, porque literalmente no puedo respirar a pesar de ir con mascarilla de protección) ser yo la que perdía en salud y calidad de vida (y para siempre).

Al final hay que poner cierta distancia emocional con las personas que optan por este camino (sobretodo si el daño para la salud es evidente) porque entiendo que ellos son suficientemente adultos y supuestamente inteligentes como para haber decidido por optar por este tipo de vida (que ya no es por el tema del miedo a enfermermedades fuiras como el cáncer, sino porque es que ¿qué sentido tiene el tabaco?: no tiene nutrientes, no tiene vitáminas, es que, ¡no aporta nada útil para el cuerpo!).

Yo, por mi parte, por obligación y por convicción, opto por otro estilo de vida que me ayude a vivir lo mejor posible dentro de mi pobre salud. ¡Pero qué rabia da, desde mi perspectiva, ver cómo gente sana se machaca la vida sólo PORQUE SI, sin pensar ya no sólo en su salud futura, sino en su calidad de vida presente (y el dinero que tan estúpidamente están perdiendo en este tema mientras hay gente que con ese dinero... podría comer me más de la mitad de este mísero mundo)...

Un abrazo,
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Quiero realzar (y complementar) mi posteo anterior con sus palabras, y agradecerles a ambas por leerme, y darme información que estoy seguro puedo darle a personas que fuman.
Los invito a visitar sus blogs pues no hay nadie mejor que ellas para informarlos sobre esa patología.

Ana, Mariajo... desde aquí les hago llegar mi abrazo más cálido. Ojalá todos pudieramos vivir mejor, sabiendo que personas como ustedes padecen mucho más que las cosas que nos ocurren.

Al resto, les dejo otro abrazo cálido, de aire fresco, esperando que vean ahora de una manera distinta lo que ya veían (asi estuvieran en contra o a favor del tóxico arte de fumar).

Ángelos
domingo, 15 de marzo de 2009 |

El mal sin nombre...


"La gente fuma porque no sabe que hacer con sus manos..."

Anónimo, de algún texto perdido ya en mi memoria.

Si, lo sé, me estoy metiendo en un terreno tan árido, extenso y peligroso como el mismísimo Sahara, pero a fin de cuentas este sitio es mío y puedo plasmar todo lo que pienso si con eso me quito un poco de esta sensación de asfixia que siento (tal como si estuviera en medio de una nube de nicotina).

JAMÁS -y no es un decir al pasar, sino una realidad- un cigarrillo tocó mis labios. Nunca me interesó, no se me cruzó nunca por la cabeza el hecho de poder ser más atractivo ni más popular, ni hacer amigos por llevarme un tubo de papel y tabaco encendido a la boca. Será que mis viejos (que en su juventud probaron el cigarrillo) y el hecho de que dos de mis abuelos ya no estén a causa del p*** cáncer de pulmón me predispuso a jamás siquiera intentarlo; sólo sé que no termino de tolerar o entender a quienes si lo hacen.

Mi hermana, algunos amigos, la persona que en este momento me interesa más que nadie en el mundo... ¿porqué?
Y las variantes "no tan nocivas", o aquellos amigos que me han contado sus divertidas anéctodas e incursiones en el mundo del bien conocido (y odiado) "porro"...

Hoy dejo a la vista mi bandera del aire puro, de lo mucho que me aprieta el pecho cuando veo a alguien fumando, sea paco, porro, tabaco, pipa o lo que sea... no le encuentro el sentido y no miento si digo que me dan ganas de prender fuego a cada puta tabacalera en el mundo. ¡Qué negocio de mierda!¡Ganas de cagarle la vida a la gente!


Mil disculpas, los que me leen saben que no soy del tipo de personas que insulta, pero hoy es la única manera que encuentro para descargar esta bronca/pena que siento... por no poder arrancar un vicio que a mis ojos JAMÁS terminará de acostumbrar.

MENCIÓN ESPECIAL PARA TODOS AQUELLOS QUE POR UNA RAZÓN U OTRA HAN LOGRADO DEJARLO...Porque el "no puedo" es la excusa mas estúpida que he escuchado en mi vida... aún más que el "te juro que es la primera vez que me pasa".

Abrazos alados y con un millón de disculpas en medio. Volveré pronto a ustedes, más calmado... y limpio (espero).

Ángelos
sábado, 14 de marzo de 2009 |

Pasos y pesos, pisos y pozos...

"Cuando termine las fechas de finales, sin importar si aprobamos o no, tenemos que salir a festejar..."

Comentario aparte -dato para curiosos-: conquisté un 8 en Filosofía, un 2 en Culture (sin palabras) y un 9 en Pedagogía que es el orgullo de mi desempeño académico.

Las promesas son promesas, y luego de unos cuantos días de estar sumergidos entre los libros, casi todos nos dispusimos a cumplir con lo antes dicho.
El programarlo fue una entrada en calor que llevó todo el día, la verdad, pero ahora, sentado frente a la pc luego de una noche excelente y llena de risas pienso (y afirmo) que todo lo hecho y deshecho valió la pena.

Intenté ponerme lo más lindo que pude (cuesta bastante) y me fui a la loma lejana del santuario trasero en bicicleta, donde teníamos que juntarnos a la previa. ¿Resumen? Una sola palabra: BUENISIMA.
Hay una sesión de fotos con una hermosa blonda llamada Anto que nos llevó mas o menos... 15 minutos. La idea era sacar sólo una, pero las risas nos podían y terminaron siendo más de seis. IMPECABLE.

Una vez idos al boliche, la música empezó a sonar (¡hacia tanto que no bailaba!).
Avisé a las damas presentes en el grupo mi muletilla que las prepara para lo que se venía: SOY HORRIBLE BAILANDO.
Demostré mi torpeza tirando un vaso lleno de todavía no se qué, llegué a la conclusión de que algunas personas piensan que soy un imbécil irremediable, y que mirar hacia los costados en el boliche solo aumenta mis ganas de liquidar a mi bailarin ausente. Me dispuse a disfrutar con los que estaban allí y me habían dado el gusto de llevarme. Y LO LOGRÉ.


Pasos que son desconectados de la música,
pesos que se quitan cuando se siente libertad para moverse,
pisos que gritan silenciosas vibraciones que el ruido esconde,
pozos que aparecen en el camino para darnos una razón más para reirnos... aún si nuestro calzado se hunde hasta la mitad en el barro.


Este ser les agradece a ustedes: Anto, Gise, César, Flor, El Ruso (alias Daniel) y Juli por esta noche de maravilla y risas... ojalá se repita, ojalá la próxima haya más quorum y los cansados y ausentes se sumen a la movida (desconectada y algo bastante torpe) de este Ángelos que al parecer no nació para ser un bailarín...

Ángelos
domingo, 8 de marzo de 2009 |

Reflexión de Domingo



Hace unos dias que vengo soñando con lugares atestados de gente, pero mucha, muchísima gente. Y lo peor de todo es que cada rostro me resulta conocido.
Personas con las que, aunque sea una vez, he intercambiado palabras. Desde mis viejos vecinos -soñados hace unos días-, incluyendo hasta a mis ex compañeros de trabajo -vislumbrados esta misma noche-.
Y mi cabeza madrugadora me trajo la reflexión de Domingo a las 8 de la mañana, antes de que siquiera me toque el pelo (bendita mala costumbre):
No dejes de conocer personas -eso es bueno-, pero no le otorgues a todos la llave de tu confianza. Nunca sabes cuando podrá alguien herirte desde dentro.
No se trata de ser desconfiado del mundo, sino de andar por él de la manera precavida, sigilosa y lenta en que algunos animales lo hacen.

Cuando volteé en la cama descubrí que mi mitad hecha almohadón había caído al suelo. Tomándolo, le dí un abrazo. Su cuerpo se permitió salir 10 segundos antes de escaparse de nuevo al interior. Ese es el sentimiento que busco en la gente -me dije- : gratitud, orgullo, lealtad, compartir buenos momentos, curar heridas (ajenas y propias), tener cada mañana razones para sonreir, recordar en las noches porqué las agujas del reloj llegaron hasta donde llegaron...

Bueno, es temprano y mi Domingo reclama atención; por lo pronto tengo una ducha que tomar, un desayuno que comer... y un abrazo que darle a mi almohadón otra vez.


Ángelos
miércoles, 4 de marzo de 2009 |

Bitácora Inspirada

La primer lluvia fuerte en el departamento nuevo. Charlas que hacen pensar. Hojas para leer, releer, entender y relacionar. Palabras y oraciones salidas de la sombra y de la luz, de bocas y manos. Ausencias, presencias y una desconexión autoinducida, pero causada y reclamada por la tormenta.

La hoja en blanco que vuelve pidiendo tinta, al mejor estilo Drácula. Y yo, que soy su fiel vasallo le entrego mi cuello, para que succione mi sangre azul (que no tiene nada de sangre).

Música que vuelve a sonar. El sillón me espera en silencio, la alfombra roja promete protegerme del frío suelo en el invierno. La única copia encuadernada de La Esfera de las Cenizas me mira de reojo, al alcance de mi mano. Yo resisto, la tentación de sumergirme es enorme.
Pero he aprendido a priorizar: hay cosas que hacer antes. Y esta vez se que la inspiración volvió para quedarse (si no estás palabras no tendrían sentido alguno).

En una semana seré hombre libre de nuevo (al menos por un tiempo), y no dejaré borrar las marcas de tinta hasta la hora de volver a poner...

...el punto final.

Ángelos
domingo, 1 de marzo de 2009 |

Es sólo una cuestión de...


" Es sólo una cuestión de actitud
reírse del fracaso y del oro
es sólo una cuestión de actitud
no tener nada y tenerlo todo..."
Fito Paez

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Buscar la felicidad es una travesía que puede llevarnos toda la vida o solo cinco minutos.
En estos días estuve enclaustrado entre cuatro paredes estudiando para una materia que me resulta extremadamente interesantísima: Filosofía.
Quien hubiera dicho que de oscuras hojas marcadas y remarcadas saldría una línea de pensamiento de la que me creo integrante V.I.P.

Elegir entre una carrera u otra, entre quedarse o irse, entre una pasión o un sentimiento distinto y más fuerte -sea que este se encuentre a 100 metros o a 30 mil kilómetros-.

Y al hablar de pasión y tentaciones... uno debe hablar de la confianza, del hecho de sentirse a gusto con lo que uno siente, quiere y hace; de darle a los amigos y a los amores esa rienda algo suelta con la cual (debemos confiar) sus caballos no han de desbocarse.
Acompañarlos aconsejándolos de la manera más justa y adulta posible. En ellos estará seguir o no los pasos de dichos consejos. Y así no los siguieran, debemos entender que el libre albedrío existe, que cada decisión es en sí una ramificación de la que saldrán mil y un decisiones más. Y de ellas habrá consecuencias, que deberán afrontarse con la misma determinación.

- Es cuestión de que estés bien, siempre, a todo momento - mi querido vampiro, un muy buen amigo, me aconsejó con una mota de luz que ni siquiera lo dañó.

Hay charlas que vienen de arriba, del cielo ...aunque el tema a tocar sea propio de los mismos abismos del infierno.
Quemarnos o volar entre nubes ...lo que sea que elijamos: pero SIEMPRE siendo felices con ello.

Ángelos